Vigo explota un bum de la novela negra

El «thriller» de batea vende. La brumosa atmósfera de la ría inspira a ocho novelistas que ambientan sus intrigas policíacas en la ciudad y que enganchan a decenas de miles de lectores

El escritor Domingo Villar, en el taller de ceramistas de la viguesa Escola de Artes e Oficios, clave en su nueva novela, «El último barco»
El escritor Domingo Villar, en el taller de ceramistas de la viguesa Escola de Artes e Oficios, clave en su nueva novela, «El último barco»

vigo / la voz

Es una noche nubosa y fría en la Porta do Sol. El inspector Leo Caldas empuja la puerta del bar Eligio y escruta a los clientes de la barra. Otro detective de la comisaría, Carlos Manso, se adentra en el edificio Bandeira, en O Calvario, para resolver un asesinato. Los ejemplos del crimen de batea son innumerables. La atmósfera de Vigo empaña de intriga una docena de novelas negras en la última década. Al menos, ocho autores gallegos han ambientado sus tramas policíacas y thrillers de suspense e intriga en la ciudad y su ría.

Editores y críticos literarios creen que Vigo ya es un referente en el género. El director de la editorial Xerais, Fran Alonso, sitúa este espacio literario a la altura del Brooklyn de Paul Auster, y el director de Galaxia, Francisco Castro, eleva a Vigo como «o novo Macondo», en referencia a la ciudad ficticia donde transcurre la trama de Cien años de soledad y de otras narraciones de Gabriel García Márquez. Ambos editores son escritores que también ambientan sus textos en la ría.

Sin embargo, los pesos pesados del thriller vigués como Domingo Villar o Pedro Feijoo cuestionan que haya un bum en Vigo. Paradójicamente, son ellos mismos los autores superventas del género, por lo que el debate está servido. Villar ha escrito tres best-sellers del inspector Leo Caldas como La playa de los ahogados, que fue llevada al cine, Ojos de agua y El último barco, la cual se desenvuelve en un escenario tan reconocible como el vapor de Vigo a Cangas. En cuanto a Feijoo, triunfó como autor de suspense en Os fillos do mar, donde popularizó O Buraco do Inferno de las Illas Ons y lanzó el thriller histórico Os fillos do Lume, de Pedro Feijoo, para revisar la fiesta de A Reconquista en el Casco Vello.

La lista de autores que retratan el ambiente de intriga de Vigo sigue aumentando. Esta misma semana, Beto Luaces y Ledicia Costas han lanzado dos nuevas obras del género noir cuyo escenario es el área metropolitana. La segunda parte de Vicus y la novela Infamia, siguen la estela iniciada por Feijoo y Villar.

En los últimos años han surgido otros relatos noir ambientados en las calles viguesas. Incluso autoras como Alicia Borrás, Elena Gallego Abad y Ledicia Costas han dado su visión de la ciudad.

El escritor Manuel Esteban también desarrolla su trama en Vigo en A ira dos mansos (Xerais). El inspector Carlos Manso descubre el cadáver de una joven con síndrome de Down y, a partir de la investigación, entra en contacto con el mundo de la discapacidad intelectual.

El escritor ourensano Daniel Cid ambienta su novela de suspense La gabardina azul (Ediciones B) en las calles de Vigo y los mares nocturnos de las islas Cíes. El protagonista es Roberto, que se despierta aturdido, con una resaca brutal.

Ledicia Costas ha lanzado esta misma semana Infamia (Xerais), donde la profesora de Derecho Penal Emma Cruz se traslada a Merlo, una parroquia que varias fuentes localizan en Vigo.

En La voz rota (Editorial Elvira), Alicia Borrás relata una trama en la que el protagonista investiga, entre otras, la muerte un técnico de sonido en un estudio de grabación de Vigo.

Sorprendentemente, hay incluso arquitectos, como Simón Varela y Senén Barreiro, metidos a detectives.

Las Rías Baixas y las playas de O Morrazo también inspiran a autores afincados en Madrid. Es el caso del autor de suspense psicológico Eduardo Soto-Trillo, con Yo Nunca, cuyo protagonista es un licenciado en Derecho que se retira a su pazo gallego para preparar oposiciones y se ve envuelto en una trama de narcos y pirómanos del sector maderero.

El profesor Ramón Nicolás, autor del blog Caderna da Crítica, considera que el thriller policiaco es un hecho en la ciudad. «É evidente que a cidade de Vigo ocupa, como territorio, un papel destacado na narrativa galega. Non se poden obviar obras de María Xosé Queizán, Ferrín ou Fole e máis recentemente Cid Cabido, Fran Alonso, Ledicia Costas ou Francisco Castro onde Vigo adquire categoría de protagonista», afirma este docente.

Nicolás, que imparte clases en el IES Valadares, cree que «é unha realidade que a cidade se retrata desde outras perspectivas en novelas de xénero negro desde hai anos. Tal vez Pedro Feijoo e mais Domingo Villar foron pioneiros neste ámbito e, a carón deles, hai outras voces estimables como as de Manuel Esteban, Beto Luaces, e algúns menos coñecidos como Daniel Cid ou Vázquez Lima».

Este crítico literario lanza una pista sobre el último libro de Ledicia Costas: «Mesmo, ao que sei, ese Merlo como trasunto dunha parroquia viguesa presnte na novela Infamia de Ledicia Costas, tamén encaixarían, á perfección, neste xénero. Non o dubido, un noir vigués existe, e con identidade propia».

La coordinadora de Edicións Bolanda, Teresa Rocamonde, señala que «aínda que que a novela negra é un xénero sen patria no sentido de que trata feitos e emocións fácilmente comprensibles para o ser humano ocorran onde ocorran, é verdade que hai compoñentes que poden despertar certo interese para o lector local. E iso é algo que Galicia en xeral, e Vigo en particular, soubo trapar. É doado establecer conexións entre a cultura tradicional galega e este xénero. As historias de homes lobo ou da Santa Compaña teñen moitos compoñentes dese noir que os autores actuais souberon inserir na realidade galega e construír iso que se deu en chamar a novela negra viguesa».

La editoria atribuye mucho de este auge al éxito de Domingo Villar, «que xa co seu primeiro libro converteu Vigo nun escenario clásico do xénero e iso permitiu que moitas historias locais que viñeron despois fosen vistas con total naturalidade polos lectores acostumados a viaxar literariamente ata Estados Unidos, Reino Unido ou Suecia». En el caso de Edicións Bolanda, apostaron por Vicus, de Beto Luaces: «Pareceunos que non só encaixaba á perfección neste novo noir vigués senón que tiña compoñentes literarios que levaban a obra moito máis alá». Una de las claves es que la historia de la emigración gallega en Venezuela que relata Vicus en el primer título o del sector conservero gallego del segundo se entrecruzan en Vigo.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Vigo explota un bum de la novela negra