«El ruido empieza a las 6.00 y no acaba»

Los vecinos de Navia y Arquitecto Palacios están hartos del ruido de la circunvalación, mientras que el Concello pedirá el soterramiento de la VG-20 y se compromete a reasfaltar el primer cinturón de Vigo


vigo / la voz

No aguantan más. Vivir pegado a las circunvalaciones de Vigo es un infierno. El ruido de los coches obliga a los vecinos a realizar costosas inversiones para insonorizar sus viviendas o a permanecer con las ventanas cerradas durante los días más calurosos del verano si quieren un poco de silencio en sus hogares. La culpa de esta condena la tiene el castigado asfalto de la VG-20 a su paso por Navia y el de la Avenida Arquitecto Palacios producto de las decenas de miles de vehículos que circulan a diario por estas carreteras. Un plan municipal contra el ruido avala las quejas de los residentes y sugiere medidas correctoras como la instalación de pantallas con forma de túnel para reducir la contaminación acústica. También el alcalde Abel Caballero es consciente de las penurias que deben soportar a diario estos vecinos y ayer volvió a prometer soluciones: soterrar la VG-20, insonorizar la AP-9 y renovar el pavimento de la circunvalación de Castrelos. Los ciudadanos aplauden las iniciativas, pero antes «que asfalten», reclaman.

Solo poner un pie en cualquiera de los pisos que lindan con estas vías basta para darse cuenta de las incomodidades que generan estos ruidos. Ya abrir la ventana es como colarse de golpe en un circuito de carreras. «É constante, comeza as seis da mañá e non acaba. Cando pasan os camións ata treme o edificio», «comer con la ventana abierta es imposible, es muy incómodo», dicen Jorge y Sara, residentes en Teixugueiras y Arquitecto Palacios, respectivamente, que abrieron ayer las puertas de sus hogares a La Voz para demostrar que sus protestas no son infundadas. Ambos asumen con escepticismo las recomendaciones que el Plan de Acción contra el Ruido propone para estos lugares. «Con asfaltar e cumprir co mantemento é suficiente. Levo vivindo aquí desde o 2011, cando se asfaltou a VG-20, desde entón non o volveron facer», denuncia el vecino del número 5 de Teixugueiras. «No sé cómo quedará aquí un túnel así, delante del parque de Castrelos», cuestiona la joven residente en la urbanización de la calle Ricardo Torres Quiroga.

El regidor vigués se refirió ayer a las propuestas de los autores del plan y, si bien evitó referirse al apantallamiento tipo túnel que recoge el documento, sí que reconoció estar trabajando en la búsqueda de soluciones para estos problemas. «En el plazo inmediato vamos a poner todo el asfaltado», promete Caballero, quien también tiene planes a largo plazo. «Voy a reclamar el soterramiento de la VG-20 a su paso por Navia y, en segundo lugar, voy a reclamar que la AP-9 se insonorice», añade en referencia a otro de los puntos negros en cuanto a contaminación acústica.

Sobre la intervención en la Avenida Arquitecto Palacios, el mandatario socialista confía en mejorar la situación con la sustitución del pavimento. «El ruido no es lo mismo con un asfaltado deteriorado que con un asfaltado bueno. Una vez que esté hecho el nuevo lo mediremos y, si hay ruido, tomaremos medidas», detalló Caballero, quien prometió destinar un millón de euros a mejorar el firme de estas carreteras.

Desde la asociación de vecinos Vigo Novo de Navia urgen a la Administración una actuación inmediata. Aceptan el soterramiento de la autovía, pero son conscientes de que es una medida a largo plazo y alertan de que la paciencia de los vecinos está agotándose. «Algunos se plantean vender, pero al ser viviendas de protección oficial hay que esperar diez años», reconoce la presidente de la agrupación vecinal, Ana Martínez. Además, no son pocos los vecinos que están buscando soluciones por cuenta propia. «Muchos pusieron doble ventana, pero en verano si no podemos abrirlas, con el calor que absorben las cristaleras, habrá que poner aire acondicionado, ¿todo eso lo pagamos los vecinos?», se pregunta la portavoz vecinal.

Uno de los que sufragó de su bolsillo la reforma de su casa para luchar contra el ruido de la autovía fue Jorge. «Cando viu o albanel a montarme a dobre ventá díxome que isto era como vivir co extractor acendido todo o día», recuerda el vecino. Y desde entonces la situación no ha hecho más que empeorar. El tráfico de vehículos pesados daña cada día más el asfalto. «Hai un montón de baches e nalgunhas zonas é como circular por encima da pedra, a adherencia estase tamén a reducir, calquera día podemos ter un accidente», alerta. Preocupados con la seguridad vial están también en la circunvalación. «Hay accidentes, la farola de enfrente la cambiaron muchísimas veces», concluye Sara.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

«El ruido empieza a las 6.00 y no acaba»