Un plan municipal plantea túneles antirruido en las dos circunvalaciones

Por la VG-20 en Navia pasan 20.000 vehículos al día; por Antonio Palacios, 40.000


vigo / la voz

Una ciudad de 290.000 habitantes, con una intensa actividad comercial e industrial y cientos de miles de vehículos a motor circulando por sus carreteras como Vigo si genera algo en grandes cantidades es ruido. En el gobierno de la ciudad son conscientes de lo incómodo que es para los habitantes convivir con todo ese barullo y desde hace más de una década trabajan en un plan de acción contra este problema, que ya va por su tercera fase, con acciones concretas dirigidas a reducir los decibelios. Las principales fuentes de alboroto son las carreteras de gran capacidad, como la AP-9, la VG-20 o la Avenida Arquitecto Palacios. Mejorar la capa de rodadura o reducir la velocidad máxima permitida son algunas de las medidas sugeridas en este informe, pero existen otras más creativas como la instalación de apantallamientos tipo túnel.

La implantación de paneles que impidan la propagación del ruido con forma de túnel es el método recomendado en este estudio para acabar con el jaleo que tienen que soportar los residentes en los edificios más próximos a la VG-20 a su paso por San Paio de Navia. «Trátase dun eixo polo que circulan diariamente 20.000 vehículos a unha velocidade máxima permitida que vai diminuíndo de 120 a 60 quilómetros hora nos dous viarios de entrada a cidade pero que alcanza os 120, nos de saída», recoge el informe. Dado que a una distancia que apenas llega a los 20 metros se encuentra una veintena de edificios residenciales en los que viven unas 5.000 personas, estiman que la exposición al ruido caería en un 55 % solo reduciendo la velocidad máxima a 60 kilómetros por hora. Sin embargo, por la proximidad y altura de los edificios la «instalación de pantallas no seu formato tradicional pode non resultar viable. Recoméndase neste caso instalar un dispositivo especial como o apantallamento tipo túnel», sugieren desde Sonen, la empresa que redactó el informe con la colaboración de la Universidade de Vigo.

La misma solución proponen para la Avenida Arquitecto Palacios. Aunque en este caso no es la única. Por esta vía circulan a diario 40.000 vehículos a un máximo de 70 kilómetros hora, «limitando a velocidade a 50 a exposición ao ruído podería reducirse nun 25 %», sostienen los autores. Arreglar el firme y colocar pantallas convencionales se incluyen también como posibles soluciones, medidas que llevan meses reclamando los residentes de la zona.

La lucha contra el ruido de la AP-9V a su paso por Teis es otra vieja reivindicación vecinal, que avala el plan al recomendar la colocación de pantallas sonoras. Del mismo modo, lo aconsejan para la AP-9 a su paso por las parroquias de Lavadores, Candeán y Cabral.

Sin embargo, en la única de las tres vías en las que podría actuar de forma inmediata el Concello es en la Avenida Arquitecto Palacios, en la que Fomento le cedió las competencias. En las otras carreteras tendrán que solicitar al Ministerio la adopción de medidas.

Humanizaciones y mejora del asfalto, las claves para silenciar el tráfico en el centro urbano

Desde el año 2013, el Concello de Vigo cifra en 144 las actuaciones realizadas en el centro urbano y en el rural dirigidas a combatir el ruido. La mayor parte de ellas son humanizaciones y sustitución de la capa de rodadura de las carreteras. En muchas de las calles de la ciudad se dio prioridad a la circulación de peatones sobre el tráfico rodado, también se redujo el número de carriles e incluso se limitó la velocidad máxima permitida a 30 kilómetros por hora, con lo que el sonido de los motores en estas zonas es ahora menos perceptible. En aquellos lugares donde no era viable aplicar estas medidas de calmado del tráfico se optó por sustituir el pavimento por un aglomerado de grano grueso que amortigüe el sonido de las ruedas, como fue el caso de la Plaza de Compostela, en la que el empedrado además de continuos baches provocaba un sonido molesto y constante.

Clara Campoamor

La apertura del Hospital Álvaro Cunqueiro en el año 2015 acarreó el incremento del tráfico en carreteras como la de Clara Campoamor o la Avenida de Castrelos del 15 %. Dada las cambiantes condiciones de tráfico y de límites de velocidad que se dan en estas vías, en las que no solo el ruido de los motores es fuente de molestas, también lo es el sonido de las sirenas de las ambulancias; los autores del estudio recomiendan la realización de un análisis específico para estos viales en los que se tengan en cuenta los atascos en hora punta, los cortes de tráfico o las probabilidades de accidentes para adoptar medidas más eficaces o rutas alternativas.

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