Víctor Ullate: «Los políticos ven innecesaria la danza, cuando es un bálsamo para el espíritu»

La compañía del bailarín repasará hoy en el Teatro Afundación sus treinta años de trayectoria


Vigo / la voz

El Teatro Afundación alberga hoy, a las 20.30 horas, un homenaje a los treinta años de trayectoria de la Compañía de Víctor Ullate (Zaragoza, 1947), una de las grandes figuras de la danza española de todos los tiempos.

-¿Ha sido complicado mantener en España una compañía de danza tanto tiempo?

-Han sido 30 años de lucha pero también de grandes satisfacciones. La valoración de estos treinta años es maravillosa, a pesar de convivir siempre con la dificultad del dinero. Hemos estado ayudados por la Comunidad de Madrid, a la que agradezco muchísimo su apoyo, pero con la crisis nos fueron reduciendo las ayudas hasta un 60 % y eso ha provocado que estos últimos años hayan sido bastante duros, porque los montajes son caros.

-¿Por qué se produce el cambio en la dirección artística?

-Eduardo Lao y yo hemos dejado la dirección de la compañía en manos de Lucía Lacarra. Llega un momento en el que es necesario tener un poco de tranquilidad y también dar un aire nuevo a la compañía. Lucía es una bailarina famosísima en el mundo entero. De cara al exterior es muy bueno que ella esté al frente de la compañía.

-¿Cómo es el espectáculo que proponen?

-Eduardo Lao ha sido el causante. Al igual que hizo cuando celebramos el vigésimo aniversario, él ha recopilado obras mías y suyas y las ha conjuntado. El hilo conductor es un bailarín que cambia de un ballet a otro; es quien hace magia sobre el escenario. Con su presencia permite que el público vaya viendo coreografías realizadas en años distintos, como Detrás del espejo, Vulca, Seguidilla, Carmen y muchas otras que hemos realizado a lo largo de este tiempo. Ha sido muy bonito porque durante los espectáculos en el Teatro del Canal hemos llenado y se está repitiendo en la gira.

-¿En estos 30 años han cambiado las circunstancias que rodean la danza?

-Sí, muchísimo, para mejor y también para peor. En el lado positivo está que la gente conoce mucho mejor la danza y cada vez hay más espectadores. Cuando vamos a cualquier sitio, el teatro se llena, y eso es porque le damos calidad. Es curioso, porque a veces actuamos en el sur y viene gente del norte a vernos, y al revés. El público que nos viene a ver vuelve.

-¿Y en el aspecto negativo?

-Políticamente, la cosa está muy mal, es un desmadre. A los políticos les cuesta muchísimo valorar este arte, es algo que parece que no lo consideran y que les parece innecesario, cuando es todo lo contrario, porque la danza es un bálsamo para la mente y el espíritu, porque es algo muy espiritual y, por lo tanto, es algo maravilloso porque te hace soñar sin necesidad de ninguna droga. Es sentimiento, color, poesía, todo.

-¿Llegan los chicos y las chicas más formados a la compañía que hace unos años?

-La danza evoluciona y el bailarín de hace treinta años no es igual al de ahora. Pero sí debo decir que antes había más vocación y sacrificio. Esta es una profesión vocacional porque necesitas que la gente se entregue. Nosotros hacemos audiciones todos los años y tenemos una respuesta masiva, hasta tal punto que tenemos que preseleccionar para que no pierdan el tiempo. Una vez que un bailarín entra en la compañía, todavía tarda cerca de un año en adaptarse al estilo y al trabajo; porque el estilo de una compañía es distintivo y eso es trabajo.

-¿Hay un estilo Víctor Ullate?

-Creo que sí y se nota tanto en la enseñanza como en las coreografías. Son muchos años de trabajo y conocimiento y eso te hace maestro, sobre todo, teniendo los maestros que yo he tenido. ¡Algo he tenido que heredar! Claro que yo he puesto de mi cosecha. Yo disfruto mucho creando y eso se plasmar sobre el escenario.

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