Las plazas de abastos se reinventan para agasajar en los banquetes navideños

Los mercados de Vigo innovan con canales de YouTube, espacios gastronómicos y productos de calidad


vigo / la voz

Canales de vídeo, decoración navideña, espacios gastronómicos, aparcamiento gratuito... Son algunas de las estrategias de las plazas de abastos de Vigo, obligadas a reinventarse para mantener al clientela ante un mundo globalizado lleno de cajas amigas que son enemigas del empleo y del calor humano propio de estas fechas navideñas.

Chema Iglesias saca una enorme centolla viva de la pequeña cetárea que tiene junto a su puesto de pescado y marisco. La pescadería del barrio, situada en la plaza de abastos de Teis, tiene su propio canal de YouTube. «Emito vídeos sobre el mejillón, el pulpo... Chema está muy contento: «Hemos vendido una barbaridad en noviembre. Mucha gente ha comprado para congelar». Ahora confía en estos días finales antes de Navidad. «Vamos a esperar que pase la lotería y a trabajar hasta el lunes 24», señala. En su puesto, la cigala ronda los 60 euros y el rodaballo, los 40. La lubina grande alcanza los 45 y la nécora, los 50 euros.

El puesto de Iglesias y Bea Reimóndez está situado junto a un espectacular belén que se ha convertido el centro de la plaza. Juan Anta, vecino de Teis, observa el nacimiento y señala que el mercado «tiene muy buen producto». Lo malo es que cerca de los puestos de pescado, fuera en la calle ronda el tiburón de la grúa, buscando al comprador que desesperado no encuentra sitio para estacionar junto a la plaza de abastos.

Huyendo de la grúa se puede llegar fácilmente al centro, al mercado del Progreso. Ahí, el optimismo es contagioso. «Parece que la Navidad quiere arrancar», dice con retranca Ricardo Pérez, que despacha solomillos de ternera a 19 euros, el mismo precio que el cordero lechal. El pollo rubio de corral se cotiza en eta carnicería a 5,50 euros el kilo. Los vendedores del Progreso constatan que este año está habiendo más compras y movimiento que el año pasado. «El mercado está reformado y eso se nota, aunque durante los cinco años que duró la obra se perdió mucha clientela», señalan en la plaza.

Mari Carmen, de pescadería Perla, corrobora que la campaña navideña «va yendo bien. Tenemos muchos encargos de familias», dice esta pescadera de una plaza que está magníficamente decorada y que cuenta con unos interesantes locales gastronómicos que lo han convertido en un lugar de referencia durante toda la semana. En Perla, la centolla ronda los 35 euros, el rodaballo pequeño los 16 y el grande cuesta 30 euros el kilo. En Progreso hay que pagar el aparcamiento aunque se puede obtener vales de descuento.

En cambio, en O Berbés el párking es gratuito. La vieja plaza contiene ahora un gran espacio gastronómico que abre todos los días menos el lunes. Su ubicación en el centro de la ciudad y la facilidad para aparcar completan el reclamo de sus grandes productos cárnicos y de pescado. En uno de los puestos, el entrecot de buey genera jugos gástricos nada más verlo. En Carnicería Giráldez dicen que este año «no hay queja». En este establecimiento el cordero lechal sin cabeza vale 14,50 euros y el cochinillo se vende a 8,69.

Los puestos de pescado de O Berbés también estás satisfechos. Jesús Riobó se dedicó a la construcción y ahora exhibe marisco vivo en su mostrador. Los camarones saltan y el percebe muestra un tamaño generoso y un grueso calibre. Cuenta que «el besugo, la lubina y el rodaballo han subido de precio en estas fechas pero el lenguado se mantiene bien, a unos 27 euros el kilo».

En la plaza del Calvario se nota que los habitantes del barrio tienen de media menos poder adquisitivo que los de otros lugares de Vigo. Por eso el mercado se adapta bien a estos consumidores. No suele haber lubina salvaje y prima la de acuicultura, a 8,80 euros, lo mismo que el siempre reclamado bacalao.

Sabela, una de las cinco pescaderas que trabaja con uniforme azul en un puesto, se muestra, a diferencia de otros vendedores, un poco pesimista. La causa puede estar en que sociológicamente O Calvario es un lugar con muchos jubilados con rentas bajas. Pero para todos hay oportunidades, así que en esta plaza situada en el último tramo de la calle de Urzaiz se pueden encontrar centollas por 16 euros y gambones a 12. Todo un lujo para los paladares.

135 euros

Precio del camarón.

Es el marisco más caro que se puede encontrar en las plazas de abasto de la ciudad y se vende de lo más vivo en el mercado de O Berbés.

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