«Me han retrasado el juicio 4 veces, pese a vivir en una peluquería y no comer»

El vecino espera que le reconozcan las secuelas y la invalidez de un accidente cuando trabajaba para una subcontrata de Renfe


vigo / la voz

La historia de Adrián Haloiu es una historia de impotencia y desesperación. Desde hace tres años espera la celebración de un juicio para que se hagan cargo de las secuelas y le reconozcan la invalidez total tras sufrir un accidente laboral en una subcontrata de Renfe que le impide trabajar. Aplazada la vista en cuatro ocasiones, no solo le limita comer en condiciones y pagar todas las medicinas que requiere, sino también saldar la deuda que mantiene con su casero por el alquiler de una peluquería en la que reside. «Yo no sé si hay justicia en este mundo. No entiendo cómo me han retrasado el juicio cuatro veces en las condiciones que estoy, viviendo en una peluquería y sin tener para comer. No quiero dar pena, pero la enfermedad se agrava y me cuesta mirarme en el espejo. Salgo apenas para las citas médicas», comenta Adrián.

Si ha conseguido sobrevivir hasta ahora ha sido gracias a la generosidad de sus vecinos y del propietario de la peluquería. En realidad son los más preocupados por su estado de salud al ver cómo se deteriora día a día. Están dispuestos a acudir al Valedor do Pobo para que tome medidas. «Son muy amables, me traen conservas, leche y galletas, porque no tengo cocina, y el dueño de la peluquería está esperando a que se celebre el juicio y me indemnicen para cobrar, pero cualquier día se cansará con tanto retraso y me veré en la calle», dice.

El origen de su desgracia está en un accidente laboral. «Trabajaba limpiando trenes, tuve un accidente en una arqueta y me hice varias lesiones que me han impedido seguir trabajando», añade. No solo eso, sino que le frustró un proyecto que tenía a punto relacionado con otra de sus profesiones, la de peluquero.

La apertura de una peluquería en García Barbón, cuyo local había alquilado y acondicionado a su gusto, nunca llegó a producirse y, muy a su pesar, acabó convirtiéndose en su hogar al no poder pagar el piso. Piensa que la justicia debería tener en cuenta casos tan urgentes como el suyo. «Me dieron el alta de la enfermedad, pero como no podía incorporarme al trabajo en las condiciones que estoy, porque ando con muletas y muy mal, me despidieron y me denegaron la invalidez. Ahora cobro un paro de 280 euros porque, aunque trabajaba muchas horas, el contrato era por menos. Me dieron 4.000 euros de liquidación», explica.

Entre los motivos del aplazamiento del juicio hay de todo, como el hecho de pillarle de lleno la huelga en el ámbito judicial. «Eso casi fue lo de menos, lo peor de todo es que Renfe, Adif y la subcontrata se trasladan la responsabilidad y se echan la culpa unos a otros», apunta este vecino de origen rumano que reside en Vigo desde hace más de tres lustros.

Recientemente le han concedido una minusvalía del 59 %, lo que se traduce en algunos beneficios en transporte y poco más, pero sin retribución alguna. Por si esto fuera poco, tras lograr que le hicieran alguna prueba, le han dado cita con el traumatólogo para diciembre del próximo año. Entre tanto, aguanta el dolor a base de fármacos; cuando no, acude a urgencias por no soportarlo más.

«Quien me conoce sabe que soy muy trabajador y que nunca estuve de baja. Si pudiera ya tenía la peluquería abierta», comenta. Por el contrario, el local permanece cerrado a cal y canto con él encerrado en su interior. Solo sale en raras ocasiones, como cuando alguno de sus vecinos, como Emilio Domínguez, le van a buscar para invitarle a un café en el bar de al lado. «No puede seguir así, llevaba cinco días sin comer, tiene que haber una forma de solucionar su situación», apunta ese vecino. De no ser así, tendrá que esperar hasta el 8 de mayo del 2019 a que se resuelva el caso. Eso, si no se vuelve a aplazar el juicio como sucedió en los tres años anteriores.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

«Me han retrasado el juicio 4 veces, pese a vivir en una peluquería y no comer»