Una tarta de zanahoria con historia

Los vigueses Álex Mene y Blanca Crespán debutan en la literatura infantil con un cuento que invita a cocinar y aprender de los errores


vigo / la voz

Antes de que cocinar se pusiera de moda y los niños quisieran ser chefs e hiciesen mejores postres que sus padres, a Álex Mene (Vigo, 1969) se le ocurrió un cuento con tartas de zanahoria como protagonistas. Una estancia de varios meses en Canadá durante un programa de formación para docentes le dio el argumento que abrió la espita de su debut como «autor con libro publicado». Escritor ya era. Novelaba y guardaba. O redactaba textos para varios periódicos, que al fin y al cabo, fue para lo que se había formado. Este vigués es licenciado en Ciencias de la Información por la Complutense, aunque la vida lo llevó luego por derroteros más cercanos a la creación, como fotógrafo, y tras doctorarse en Bellas Artes, como comisario y profesor.

Por su parte, Blanca G. Crespán (Vigo, 1974), licenciada y doctora en Bellas Artes, también fantaseaba con compartir su obra tras largos años de estudio, primero con la carrera y luego, las oposiciones. De hecho, ambos se conocieron en esa tesitura, preparándose para ser profes de instituto. En concreto, en las clases en las que tenían que dibujar una estatua a carboncillo. Sus destinos se volvieron a unir estudiando la materia de dibujo técnico con el mismo preparador y se presentaron juntos a los exámenes. «Aprobamos un exame tras outro e ao final conseguimos praza en expectativa de destino no mesmo sitio, no Politécnico de Vigo», recuerda Mene. Después sus destinos se separaron al obtener plazas en distintos puntos de Galicia, aunque siguieron conectados a través de varios proyectos de innovación educativa.

Tanta coincidencia no se podía dejar pasar sin más y años después decidieron materializarla firmando juntos su primera obra en forma de cuento: A raíña das tortas, que publica la editorial Alvarellos en su nuevo sello infantil, Verdemar. Sobre el relato destinado a pequeños lectores, la editora destaca que «convida a cociñar en familia e descubrir xuntos gustos gastronómicos ou receitas herdadas, sinxelas para elaborar en común».

Y es que la historia tiene su enjundia. Hace unos años, el vigués viajó hasta Otawa para participar en el programa Piale de la Xunta. La residencia asignada para la convivencia era con una pintoresca familia canadiense de origen jamaicano. La señora de la casa, que trabajaba en un laboratorio, le agasajaba mañana y noche con tartas de zanahoria, ya que la repostería era su gran afición y la carrot cake, su especialidad.

Un día la cocina se fundió, de tanto trajín, pero el hermano de la anfitriona, electricista de profesión, se encargó literalmente de la chapuza. Conectó mal los cables y a partir de entonces, los mandos funcionaban con un código particular. «Para prender o forno número 1 había que darlle ao mando 2; para o tres, pulsar o 5; e así». La anécdota le sirvió a Mene para planear, con variaciones, un cuento infantil «un pouco tolo» que propuso a su amiga Blanca, que rápidamente dijo que sí. La ilustradora se puso a trabajar en ello y el resultado se aleja de los estereotipos, tanto en los textos, como en los dibujos, ya desde la portada en negro. «Quería que fuesen accesibles para los niños en vez de tanto tratamiento digital y usar técnicas diferentes en cada cuadro, collage, pintura, acuarela, lápices de colores... para que lo puedan hacer ellos también», argumenta.

El contenido también tiene mensaje pedagógico: «Pódese aprender a través do erro, non pasa nada. A historia fomenta que alguén faga algo, se equivoque e se ría de si mesmo para superar as súas limitacións sen dramas», resume. Por otra parte, el escritor destaca que la obra esconde un subtexto, la defensa de las familias monoparentales con una narración abierta que permite al lector rellenar el argumento adaptándolo a su propia realidad.

Cada vez que presentan A raíña das tortas en colegios, como harán el próximo 15 de noviembre en la biblioteca de Salesianos, hacen talleres con elementos plásticos y la editorial ha editado fichas con recetas y vocabulario específico en gallego, castellano, inglés y francés para actividades de las escuelas o festivales como el Culturgal, en el que presentarán el libro. Los vigueses ya preparan otros proyectos juntos. Mientras, siguen dando clase, ambos, de Fundamentos de arte. Ella en el IES de Mos, donde también enseña dibujo, y él, en el Alexandre Bóveda.

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