El Cunqueiro incorpora geriatras a los equipos médicos de corazón y cáncer

El envejecimiento de la población lleva a tomar iniciativas pioneras en Galicia


Vigo / la voz

La realidad demográfica aboca a una revolución en el sistema sanitario. La ciudadanía es cada vez mayor y vive más años en un mejor estado de salud. Cada día, el 45 % de los enfermos ingresados en los hospitales Álvaro Cunqueiro o Meixoeiro superan los 65 años. En la sanidad viguesa se han empezado a hacer los primeros cambios estructurales para afrontar esa realidad, como las unidades de traumatología específica para ancianos (ortogeriatría) en el Álvaro Cunqueiro y de psiquiatría de pacientes mayores (psicogeriatría) en el Nicolás Peña. Pero los médicos quieren ir más lejos.

El Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) está poniendo en marcha un programa para que un geriatra revise y valore a los pacientes mayores que están ingresados en cardiología. Serán sobre todo los que superen los 75 años y padezcan una insuficiencia cardíaca o bien presenten una patología de las válvulas del corazón. «Valoraremos a los pacientes para ofrecer el mejor tratamiento en cada caso», explica el jefe del servicio de geriatría, Carlos Rodríguez Pascual.

El mejor tratamiento en un paciente que necesita un recambio de la válvula aórtica puede ser colocarle una nueva por vía percutánea -a través de un pinchazo, normalmente con un catéter desde la ingle-, someterlo a una cirugía abierta... o nada. Todo depende de la realidad de cada persona. Porque un enfermo de más de 75 que necesita una válvula suele presentar también otros problemas asociados a la edad, como otras enfermedades y tratamientos farmacológicos. El geriatra hace una valoración integral y recomienda. Y lo que es esencial: participa en el seguimiento. Puede participar en el tratamiento al paciente y en resolver las complicaciones.

«Una de las principales patologías de ancianos es la cardiovascular, de ahí la colaboración interprofesional», dice el jefe de servicio de cardiología, Andrés Íñiguez. Los cardiólogos y geriatras están empezando a trabajar juntos estos días. En el Meixoeiro ya se hizo un programa similar hace diez años. Lo llaman heart team -equipo del corazón-.

 La evidencia de que los pacientes mejoran es total. «La población anciana es la principal población de enfermos a la que atendemos», dice el jefe de cardiología», que propone «una aproximación transversal a los procesos cardiovasculares».

«Nós queremos potenciar o papel dos xeriatras como consultores doutras especialidades», explica el gerente del área sanitaria. Félix Rubial está convencido de que los médicos especializados en la patología de las personas mayores van a tener un papel fundamental en contacto con otros doctores, «incluidos os das residencias», mucho más que en la planta de geriatría. Ahí Vigo puede servir de ejemplo para otros hospitales, ya que en Galicia solo hay servicios de geriatría en Lugo y en el Meixoeiro.

La unidad de ortogeriatría, que se puso en marcha poco tiempo después de abrir el Cunqueiro, ha servido como punta de lanza de este enfoque. Una de las geriatras trabaja a tiempo completo en la planta de traumatología, donde unas 400 personas mayores son operadas de cadera cada año, según fuentes del hospital. Con el seguimiento de la geriatra, se reducen las complicaciones, la estancia en el hospital y también la mortalidad.

 El cáncer

El proyecto de Carlos Pascual como jefe de geriatría pasa por extender este papel a otros servicios. Porque no todas las personas mayores son remitidas al geriatra, ni mucho menos. «Queremos llegar a pacientes a los que no llegamos», dice. La fórmula concreta de llegar a otros servicios tendrá que estudiarse, porque solo son cinco geriatras. En cardiología prevén estar dedicados uno o dos días específicamente y después tener plena disponibilidad telefónica.

Con la cardiogeriatría en marcha, el siguiente paso será la oncología. «Nos piden asesoramiento sobre la potencial tolerancia a algún tratamiento», dice el geriatra. La fragilidad de los mayores, la posibilidad de sufrir complicaciones, las enfermedades asociadas, son cuestiones que se deben valorar antes de iniciar el tratamiento para un cáncer, siempre muy agresivo. Con el modelo del equipo de corazón, la oncogeriatría será el siguiente campo de desarrollo.

Pero no el único. Los geriatras quieren llegar también a urgencias y a cirugía general y digestiva. La base es la misma en todos los casos: evitar las complicaciones asociadas a la edad que puede sufrir un anciano.

«Hay más gente mayor, pero sus necesidades no cambian»

El área sanitaria de Vigo acaba de recuperar a Carlos Rodríguez Pascual como jefe de servicio de geriatría. Durante los últimos tres años y medio estuvo en la universidad y en el hospital de Lincoln, en el Reino Unido. Trabajó como médico y dio clase en la carrera de Farmacia sobre los problemas de los pacientes de edad avanzada con los fármacos y también de metodología de la investigación.

Allá se encontró con una geriatría completamente distinta. «En el Reino Unido la geriatría está en todas partes, es la especialidad médica con más especialistas registrados». Para los británicos, dice, no hay ninguna duda sobre la necesidad de geriatras: «Todo se traduce en libras y los datos indican que los geriatras ahorran dinero. Es una exigencia social».

En el Reino Unido existe una conexión mayor entre el sistema sanitario y el sociosanitario. «Aquí el sistema está muy centrado en los hospitales, allí está muy basado en la atención a la comunidad», explica, en su despacho del Meixoeiro. Es algo que tiene mucho que ver con una cuestión cultural. «Aquí hay personas mayores que viven solas e independientes, pero en Inglaterra es todo el mundo», explica. Eso supone que los recursos sociales se planifiquen de otra manera y que, dependiendo de los recursos que tenga una persona, tenga que pagar, o no, por un cuidador.

La geriatría es una especialidad médica que se reivindica ante las proyecciones demográficas. «La medicina ha cambiado. Hay nuevos tratamientos, nuevos métodos diagnósticos, nuevos sistemas de comunicación... El conocimiento por parte de los pacientes, la cultura, el nivel de exigencia. Todo el mundo sabe más. Pero las necesidades relacionadas con la situación personal y la calidad de vida no han cambiado mucho», reivindica el jefe de servicio. «Es cierto que hay más ciudadanos mayores, el sector de más de 80 es el que más crece en la población. Pero las necesidades son las mismas: funcionalidad y calidad de vida».

Casi un tercio de los habitantes del área de Vigo serán mayores en el 2031

En las comarcas de Vigo, O Baixo Miño, O Morrazo, O Condado y A Paradanta habrá 165.000 personas con más de 64 años

carlos punzón

Cuando el siglo XXI inicie su cuarta década, los baby boomers empezarán a engrosar las filas de la jubilación. Los nacidos al calor de la explosión demográfica que se registró en España entre 1960 y 1975 conformarán casi el 30 % de la población de Vigo y toda su área de influencia, marcando el punto más acentuado de envejecimiento de la población de todos los tiempos.

No habrá comarca que se salve de ese progresivo ensanchamiento de los grupos de mayor edad en el padrón, aunque en el caso del sur de la provincia de Pontevedra no será tan acentuado como en el conjunto de Galicia.

Las proyecciones de población estimadas por el Instituto Galego de Estatística auguran que en el año 2031 el 31, 3 % de la población de Galicia tendrá más de 64 años, unas 780.010 personas de un censo de 2,48 millones estarán ya dentro del estrato de edad clásico de la jubilación.

Para el área de Vigo, entendiendo dicho espacio como el comprendido desde Soutomaior y Fornelos hasta O Rosal y Oia, el grupo de residentes con 65 años y más se establecerá en el 28,9 % del total, con 164.766 habitantes.

La diferencia respecto a la actualidad será notable, pues ahora los mayores son prácticamente ocho puntos porcentuales menos en el área viguesa y 36.455 habitantes por debajo de los que se auguran superarán los 64 años dentro de 13. Pero si el envejecimiento será claramente perceptible en el citado margen de tiempo, resulta aún más palpable si se compara lo que se anuncia llegará en el arranque de la cuarta década con lo que se registraba en la última del siglo pasado en el sur de la provincia. El peso de los mayores era 14 puntos inferior entonces respeto a la proyección y algo más de 6 por debajo de lo actual. Había 85.454 mayores en un universo de 575.277 habitantes.

Progresivamente la población de Vigo y su entorno de influencia será de edad más avanzada, y además en un contexto de pérdida de habitantes. Las proyecciones indican que en el 2031 el censo será inferior incluso al de finales del siglo pasado, circunstancia que también se predice para toda la comunidad. En el caso de Vigo y los diez municipios que conforman su cinturón más cercano se estima que caerá de los 608.841 residentes actuales a 568.611.

La comarca más envejecida es desde hace décadas, y lo seguirá siendo en las siguientes, la de A Paradanta. En sus cuatro municipios los mayores llegarán en la proyección del IGE al 41,8 % del total, más de siete puntos por encima del escenario actual. La comarca con menor peso de los mayores, la de O Morrazo, donde el 20 % supera los 64 años, dejará en cambio en el 2031 ese puesto a O Condado, donde se augura que sean el 27, 1 % del total de su población.

Vigo ciudad y su cinturón contaban en 1998 con un 13,9 % de su población situada en la franja de la jubilación, llega ahora al 20,8 % y alcanzará en menos de tres lustros el 28,9 %, con 114.399 personas. Dicho incremento lleva aparejada la reducción de las franjas de población más jóvenes y las que están en edad laboralmente activa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
12 votos
Comentarios

El Cunqueiro incorpora geriatras a los equipos médicos de corazón y cáncer