La ruta clandestina de las mujeres artistas

El ilustrador vigués Davida hizo para Festival Nun Local un mapa que recoge a casi 30 participantes y visibiliza su obra en paneles repartidos por la ciudad que llevan un enlace a información «online» sobre ellas


vigo / la voz

Entre anuncios, carteles, escaparates, paredes cubiertas de grafitis o medianeras grises cubiertas ahora con brillantes murales de artistas internacionales, Vigo esconde una discreta ruta que lleva al espectador hacia la obra de una treintena de creadoras viguesas. El nexo de unión de todas ellas es su participación en el Festival Nun Local, un certamen que también nació tímido hace cuatro años, con la idea de ofrecer actuaciones en espacios prestados por comerciantes y hosteleros del Casco Vello vigués.

El armadanzas de todo aquello fue el sudafricano afincado en Vigo Edward Morgan. Uno de sus primeros colaboradores fue el ilustrador David Amoedo (Vigo, 1984), que firma sus obras como Davida, y entre los dos pusieron en marcha el proyecto #As Artistas Toman as Rúas de Vigo, que ha puesto frente al público a las creadoras que participaron en las tres primeras ediciones a través de dibujos del artista pegados por toda la ciudad, en los que retrata a cada una en acción. «Al principio íbamos a hacer un Inktover, que es una coña que de los dibujantes consistente en poner un dibujo a tinta cada día de octubre, un Inktover Fest, en vez de un October Fest», explica. «Era para hacer una especie de anuncio para la siguiente edición, basándonos en fotos del certamen hechas por Edy, que es fotógrafo profesional, pero al final a él se le ocurrió proponer darle un contenido de género ya que cuando arrancamos había habido varios asesinatos de mujeres en España».

Así empezaron a trabajar en ese mapa visual entre los dos aunque David es el autor material de los dibujos. «Lo de llevarlas a murales y engrandecer imágenes tendría mucha más visibilidad que si se quedaba todo en un libro o en la web, porque iba a llegar a la misma gente y se trataba de ampliarlo. Aunque en un primer vistazo parecen dibujos de gran tamaño, en realidad son un apaño casero muy aparente. El autor hizo los retratos en folios tamaño A3 y luego hizo fotocopias y las unió pegándolas en paredes como un puzle o un collage.

La impresión gráfica a gran escala salía demasiado caro para el presupuesto que manejan. Eso convierte a sus obras en piezas especialmente frágiles, ya que están al alcance de la mano de los viandantes y la lluvia también puede acabar con ellas. Mientras tanto, el paseo se puede hacer a pie siguiendo el enlace (#ARutaDasArtistas) que los localiza a todos en un mapa (en la web de Festival nun Local o en la de Davida: davidamoedo.com, en su Facebook o en Instagram: davidavgo). «Cuanto antes vayan a verlos, más enteros se los encontrarán. Alguno ya ha desaparecido», advierte. El empapelado se hizo en dos fases y terminó hace apenas dos semanas.

Los primeros cinco los pusieron en marzo, durante el festival, en Príncipe (Ailén Kendelman, del grupo Áureas), Rivera Atienza (la actriz Bea Gea), A Florida (Antía Costas y Anabel Budiño, de Moito Morro Teatro), fachada de la fábrica de Álvarez (la poeta Lucía Novas) y Avenida Atlántida (la cantante Najla Shami). Las dos últimas ya cayeron. «Todo lo que hagas en la calle es efímero, caduca», recuerda. «La intención era hacerlo bien y pedir permiso al Concello, pero por experiencias anteriores, prefirieron arriesgar ya que para hacer el menor daño posible, buscaron locales lóbregos y bajos abandonados.

Códidos QR

A la artesanía del dibujo se une la tecnología, ya que todas las ilustraciones pegadas, 29 en total, llevan un código QR que al escanearlo dirige al espectador a enlaces audiovisuales sobre las artistas y las contextualiza rápidamente. El plan es que el proyecto siga en nuevas ediciones. Mientras, se pueden ver en exposiciones (aún está en La Galería Jazz y de ahí irá en octubre a La Checa, en Cangas). Su obra está en Obradoiro Fósil y colabora con Vigo industrial con serigrafías de la panificadora.

El perfil

Además de terminar este proyecto, Davida, que empezó dibujando cómic y sigue haciendo tiras, pintó también murales para empresas. Este verano hizo un gran fresco en las paredes del Conservatorio Profesional. «Se lo propuse y aceptaron», comenta. Al vigués le gustaría participar en el programa de medianeras del Concello. Se presentó, pero admite que es difícil porque el nivel es «cada vez más alto».

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