Los grafitis afean el escaparate de Vigo

«Las pintadas se erradicarían con cámaras», propone el presidente de Centro Príncipe


VIGO / LA VOZ

Los grafiteros están degradando la calle del Príncipe, el escaparate comercial de Vigo. Hay pintadas con espráis en 22 tiendas, portales o fachadas de piedra. El feísmo ha impulsado a los comerciantes a reabrir el debate sobre la necesidad de blindar la calle de la moda colocando cámaras de seguridad para erradicar el vandalismo.

Los peregrinos y cruceristas que caminan a primera hora de la mañana por esta calle mirando los escaparates de los comercios aún cerrados se llevan consigo una mala imagen. Hay muchas verjas bajadas y garabateadas con pintadas y dibujos enormes. Los grafiteros aprovechan como lienzos los cierres metálicos de las tiendas o los portales y los emborronan con firmas que afean el entorno de los locales. Son detalles más propios de un barrio degradado que de un Vigo urbano que presume de cuidado y hermoso. Dibujos sin valor artístico ensucian los bloques de piedra de los edificios y amplifican la degradación de las lunas de oficinas bancarias cerradas o las tapias de locales abandonados. Un arte urbano sin mensaje político (los pocos que había están borrados), salvo algún símbolo alternativo o lemas feministas.

El presidente de la asociación Centro Príncipe, Cándido Rial, tiene constancia de este rebrote de los grafiteros pues hace un mes los vecinos de su propio edificio tuvieron que costear la limpieza de grafitis en la fachada de piedra. «Este problema lo tratamos varias veces hace años y se erradicó, pero las pintadas han vuelto. Así lo hemos detectado hace un mes. No solo es el coste de limpiar, sino que esto supone una agresión al patrimonio», reconoce. Cree que el problema se debe atajar «de una vez».

La solución, según Rial, pasaría por vigilar el exterior de las tiendas, la zona de paseo, con cámaras de seguridad para así identificar a los vándalos. «Estamos luchando para colocar cámaras de vigilancia en la calle del Príncipe, que son ideales para erradicar estos grafitis, pero hay una reacción en contra», afirma el representante de los comerciantes en referencia a la oposición de parte de la ciudadanía a que coarten su intimidad y por la propia ley que impide enfocar las cámaras al exterior de los establecimientos.

El presidente de Centro Príncipe asegura que, en sus últimas visitas a Italia y Londres, se ha fijado en que las calles comerciales estaban protegidas con cámaras. «Allí todo está vigilado pero aquí parece que vivimos en la Edad de Piedra, hay una reacción en contra de las cámaras pero tenemos que buscar una solución», lamenta.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

Los grafitis afean el escaparate de Vigo