El Concello trata los olmos de Gran Vía, enfermos tras la poda de Navidad

Los operarios iniciaron ayer una tala de árboles de gran porte en Samil


vigo / la voz

La agresiva poda que los operarios de Parques y Jardines llevaron a cabo en diciembre ya tiene consecuencias perceptibles a simple vista. Presionado por los comerciantes de la zona de As Travesas, el ayuntamiento ordenó podar los árboles para que se vieran bien las luces de Navidad que iban a colgar y que no brillaban lo suficiente debido a la frondosidad de las copas. Más de 300 olmos (prácticamente todos los ejemplares del bulevar central) están dañados. Cualquier viandante puede ver que están secos y sus hojas agujereadas. Pero además ha sido certificado por los técnicos municipales, que han comprobado que están afectados por una plaga de hongos y ahora aplican un tratamiento para frenar su avance.

A mediados de agosto los árboles empezaron a manifestar síntomas de su mal estado. Colectivos ciudadanos como Salvemos la Gran Vía y medioambientales como Amigos da Terra pidieron explicaciones al Concello por las recurrentes actuaciones en este sentido en numerosos casos. La agrupación ecologista solicitó al Concello estudios científicos independientes que certifiquen el estado de salud de los ejemplares para justificar las podas, pero no han obtenido respuesta. Aunque existe la creencia popular de que los árboles hay que podarlos por costumbre, los expertos desaconsejan esta práctica porque los ejemplares enferman y se debilitan, sobre todo si se hace cuando no toca o no se hace bien.

Por otra parte, el Concello de Vigo inició ayer una poda y la tala de varios árboles de gran porte que tiene más de 30 años de edad, en el pinar de Samil. Los operarios retiraron troncos de más de cuatro metros de longitud tras finalizar los trabajos.

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