La apertura del albergue para personas sin techo de Dignidad se aplaza al no ajustarse a la normativa

El centro tendrá que pasar una revisión técnica de la Xunta


vigo / lA voz

La apertura del albergue de la organización religiosa Dignidad no tendrá lugar este mes y posiblemente tampoco este verano, como estaba prevista en un principio. El motivo, incumplir algunos detalles que exige la normativa actual.

El retraso del estreno de las instalaciones de la calle Toledo le ha caído como un mazazo al responsable Suso Aguayo, quien está a punto de tirar la toalla. «Hicimos lo que podíamos hacer y lo que nos han dejado, el manual te lo dan ellos y te queda poco margen. Y no sabemos cuando se podrá abrir», indica.

Efectivamente, la Consellería de Política Social confirma que «alguna de las intervenciones realizadas no se ajustan a la normativa vigente, por lo que se les requirió que lo subsanasen, estando pendientes en estos momentos la emisión de los informes técnicos pendientes».

Aguayo no oculta que está cansado de luchar con las administraciones. «Que se apañen, hemos llegado al límite de las fuerzas, del dinero y de los recursos y hemos ido más lejos de lo que podíamos. Ahora, que se maten», indica desilusionado.

Desde la Xunta informan de que «una vez que se subsanen estos defectos e inspección autorice el plan individual de atención (PIA), les será abonada la cantidad pertinente.

Dignidad concurrió en su día a la orden de subvenciones destinadas a entidades de iniciativa social para la promoción de actuaciones de servicios sociales comunitarios e inclusión social. Según esa orden, la Xunta otorga hasta el 80 % del presupuesto total de los programas, inversiones o funcionamiento de centros de inclusión y emergencia social. En el caso del proyecto del albergue de Vigo, resolvió concederle una subvención de 65.393 euros para llevar a cabo la reforma integral del local de la calle Toledo. El establecimiento fue cerrado en su día por no cumplir con la totalidad de la normativa, sobre todo, en lo relacionado con la cocina.

Su clausura dejó en la calle a más de una treintena de personas sin techo, algunas de las cuales se alojan ahora en el viejo asilo de Pi y Margal. Tras el anuncio del vallado de este último por parte del Concello, muchas de estas personas pensaban que podrían volver al albergue, algo que, según parece, no podrá ser.

Sobre las plazas que tendrá el centro de la calle Toledo, Suso Aguayo ya no quiere ni concretar. «Ahora ya no sé, pueden ser 18, 24... ya no tengo ni idea», comenta. Tampoco quiere asegurar si tendrá o no límite de días.

«Que se apañen, hemos llegado al límite de las fuerzas, del dinero y de los recursos»

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

La apertura del albergue para personas sin techo de Dignidad se aplaza al no ajustarse a la normativa