Caballero teme otra sequía y recurre al Gobierno para lograr un trasvase

Planteará a la ministra de Transición Ecológica distintas opciones, entre ellas obtener caudal del Miño, ante la «desidia» de la Xunta con el proyecto del río Verdugo


vigo / la voz

Garantizar el suministro de agua al medio millón de habitantes de Vigo y su área en épocas de sequía. Esa es la prioridad. El alcalde Abel Caballero acusa de inacción a la Xunta por no acometer la conducción de 8 kilómetros que uniría el río Verdugo con el Oitavén y el depósito de agua de Vigo. Por eso ha pedido una reunión con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para que el Gobierno estudie todas las alternativas para asegurar el abastecimiento. Entre ellas, plantea un trasvase de agua desde el río Miño. El encuentro se celebrará en el ministerio el próximo día 28.

Caballero teme que se repita la situación del año pasado y advierte que no se sabe si el otoño puede ser seco, por lo que es partidario de tomar medidas urgentes. Dice que la Xunta no ha sido capaz de implementarlas. Las críticas de otros concellos al trasvase han parado la iniciativa.

El alcalde de Vigo recordó que la Xunta tiene la competencia para tratar esa cuestión, pero que no lo hace. «Ante la desidia de Feijoo, acudiré a la ministra», anunció ayer. Subrayó que hace ya un año que existe el acuerdo con la Xunta para realizar un trasvase urgente para incrementar la capacidad de la presa de Eiras. «Feijoo desatendió de forma dramática a esta ciudad. En un año no hizo absolutamente nada», dijo, y puntualizó que el problema de abastecimiento tiene su origen en la «generosidad» de Vigo, que aporta agua a otros nueve ayuntamientos del área. «Se tiene que hacer el trasvase de emergencia, porque estaba pactado y Vigo incluso aceptó pagar el 80 por ciento», manifestó. Caballero advierte de que «se puede reproducir la situación de hace un año», cuando las reservas de agua alcanzaron mínimos históricos y hubo que activar el plan de emergencia por sequía. Asimismo, subrayó la necesidad de revisar el caudal ecológico de la presa y apostó por la creación de una comisión entre Ayuntamiento, Xunta y Ministerio para abordar el problema a corto, medio y largo plazo.

El gobierno vigués ha insistido en los últimos meses en el proyecto de construcción de un azud para aumentar la capacidad de almacenamiento de la presa de Eiras en situaciones de sequía. Hay dos opciones, una más barata, la conexión de los ríos Oitavén y Verdugo, que costaría 4 millones de euros, y otra más cara, de 21 millones, para unir el Verdugo con la presa de Eiras. El alcalde considera que no se pierde nada por ejecutar la canalización, cuya llave de paso solo se abriría cuando hiciese falta puntualmente.

La sequía del año pasado obligó a los concellos a tomar medidas de ahorro y algunas comunidades privadas de aguas tuvieron que restringir el consumo de sus abonados. Más de 2.000 personas de zonas rurales del entorno de Vigo, especialmente de Redondela, se vieron afectadas.

El alcalde no quiere que se repetían las situaciones de alerta extrema en la que se puso de relieve la mala calidad del agua que salía por algunos grifos de Vigo. El bajo nivel de los embalses hacía que el agua que llegaba a la estación de tratamiento tuviese un alto contenido de hierro y mucha turbidez, lo que obligó a un tratamiento con reactivos que disparó los niveles de aluminio.

Eiras está ahora al 95 % de su capacidad y Zamáns, al 88 %.

4.000.000

Coste

La conexión entre el Oitáven y el Verdugo es viable.

95 %

Eiras

La presa tiene una capacidad de 22 hectómetros.

2.000

Personas sin agua

El otoño pasado se cerró el grifo en zonas de la comarca.

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