Nostalgia de tomos de geografía por 250.000 pesetas

alfonso alonso

VIGO CIUDAD

Oscar Vázquez

La barcelonesa Rosa Sardá es una librera que lleva 20 años acudiendo a la cita con Vigo porque le encanta la ciudad

25 jul 2018 . Actualizado a las 05:35 h.

Quien tiene un libro tiene un tesoro. Especialmente, si se trata de uno de más de cuatrocientos años. La plaza de Compostela acoge estos días la Feria del Libro Antiguo, una tradición que pervive desde el año 1951. Este verano han llegado un total de catorce profesionales para montar sus puestos de venta. Algunos de ellos cuentan con verdaderas reliquias de coleccionista. Hay ejemplares del siglo XV, libros que parten de la imprenta de Gutenberg. Pero además de incunables también se pueden comprar libros más actuales: hay una gran variedad de obras para elegir. Por eso el valor de los productos es tan variable. Se pueden hallar pequeños libros de 50 céntimos y otros que rozan los 3.000 euros.

Algunos vendedores no se atreven a poner un precio a sus piezas más prestigiosas. Es el caso de Quique, que viaja desde Valencia para responsabilizarse del puesto vigués de Asilo del Libro. Tiene un incunable: Derecho eclesiástico. Su valor aproximado: 1.400 euros. Lo sostiene con especial cuidado y enseña las páginas de su interior. El ejemplar presenta algunas marcas a lápiz sobre un papel que ya perdió su color original pero que mantiene su encanto. «Normalmente el coleccionista negocia con nosotros, por eso es difícil establecer un precio fijo», dice.

El público es muy diverso. Hay personas que viajan por todo el territorio en busca de maravillosos tesoros y tienen claro lo que buscan. Otros, caminan sin rumbo fijo, esperando que el destino les sorprenda.

Eva, de la librería Maxtor, enseña con exquisitez Materiales y documentos del arte europeo, un libro del año 1879 del que quedan pocos ejemplares. Su escasa disponibilidad eleva su valor, accesible solo a unos cuantos privilegiados: 2.400 euros. Otra de las obras que posee esta librería es el Livro de Horas da condesa de Bertiandos, que data del siglo XVI y se encuentra a la venta por 1.000 euros. Es especial porque está considerada como el culmen de la iluminación artística religiosa y popular de la Baja Edad Media.

Los orígenes

Vigo vive hasta el 5 de agosto un momento excepcional. No solo por acercar a los vigueses obras tan antiguas, también por contar con la presencia de Rosa Sardá, descendiente de uno de los fundadores de esta feria. Lleva ya décadas recorriéndose España alimentando la tradición. Su padre, José Sardá, pertenecía a un gremio de libreros que en el 1951 decidió apostar por esta iniciativa en Barcelona. Eran doce fundadores que ensalzaron el valor del libro añejo. Rosa lo rememora con cariño: «Tenía solo 11 años. Ahora ya llevo cincuenta años dedicándome a esto», explica. La feria no tardó en extenderse de Barcelona al resto del país. Rosa Sardá, que regenta su propia librería en la ciudad condal, lleva vendiendo en Vigo más de veinte años. Reconoce que le encanta la ciudad: «Siempre alquilo un apartamento en la calle Torrecedeira. Desde allí puedo ver la ría y es maravilloso. Rememora pequeñas anécdotas, como cuando vendió aquella colección de libros sobre la geografía española por 250.000 pesetas a finales de los 90 o cuando vendió un incunable: «Era una especie de diccionario que traducía el catalán al latín».