Abogados vigueses lanzan contratos sin licencia que todos pueden copiar

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Una agencia de Madrid encargó al bufete dos formularios para fichar a talentos informáticos y ahora ponen las plantillas para libre uso público

19 jul 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Abogados de Vigo han dado un primer paso hacia la digitalización de la profesión. Los letrados Bárbara Román y José Manuel Sendín, del bufete NoLegalTech, han diseñado dos contratos mercantiles de libre uso y que cualquiera puede copiar. Esta tarea pionera les fue encargada por la empresa madrileña Bonillaware, cuya agencia Manfred recluta a talentos informáticos y los representa. Es como un manager de fútbol pero que reorienta la carrera profesional de programadores y técnicos, sus clientes.

«Hay tanta demanda de informáticos que no se puede cubrir con la oferta, es lo paradójico de un país con un 17 % de paro», explica el gerente de Manfred, David Bonilla. Lo novedoso es que su agencia publica en la web Getmanfred.com dos plantillas de los contratos de representación y de selección de personal con los que ficha talentos. Lo hace a la vista de todos para demostrar su transparencia. «Todo el mundo los puede ver incluso antes de hablar con nosotros. Tienen licencia para que cualquiera los use si le viene bien», dice Bonilla.

La plantilla del contrato para la gestión de procesos de selección incluye los apartados de datos de las partes, definiciones, naturaleza y contenido, obligaciones, protección de datos, acuerdo de confidencialidad, nulidad parcial, extinción, ley aplicable y jurisdicción, y solución de conflictos. Algunas cláusulas son claras y sencillas: «Aquí no hay jefes ni empleados» o «buscar trabajo es un trabajo en sí mismo». El propio contrato se llama «awesomico» (una broma del dueño).

Los contratos en abierto están a disposición del público en el repositorio Github, «donde cualquiera puede verlos, copiarlos, modificarlos, usarlos y conocerlos», explica la abogada Bárbara Román, que los redactó. Añade que este es el «adiós a guardar la información para uno mismo, con Manfred se busca construir una comunidad transparente». NoLegalTech ha elaborado los contratos con Git, un software de cambios que se usa para escribir código pero que David Bonilla ha elegido «para que el proceso de los contratos sea absolutamente abierto a la comunidad».

Bonilla contrató a los vigueses de NoLegalTech porque «se han hecho un nombre en el sector escribiendo impecable documentación legal en lenguaje humano en vez de Klingon [una lengua de Star Trek]. La mayoría de los documentos legales no son comprensibles por el ciudadano medio y sospecho que algunas empresas lo prefieren así. No hay ninguna justificación técnica para ello. Se pueden usar documentos legalmente impecables sin que parezcan un galimatías. NoLegalTech lo demostró».

El gerente indica que son contratos mercantiles «de toda la vida» pero lo revolucionario es que «son públicos, cuando la mayoría los guarda bajo llave». Además, están gestionados por Git, un sistema de control de versiones que se suele usar para el código fuente, no para documentos y que permite ver todo el histórico de cambios. El cliente puede ver quién cambió alguna cláusula, los comentarios alrededor de esas reformas, las aprobaciones de dichas modificaciones, las propuestas rechazadas y «todo». «Es como si tuvieras un contrato y pudieras ver todo el histórico de cambios y los comentarios de Word», dice. Sus clientes pueden ver «cómo hemos desarrollado esos contratos internamente, como si hubieran estado allí en el momento de redactarlos». Y, además, el público general que esté interesado o necesite contratos de representación puede descargarlos de la web, modificarlos, copiarlos y usarlos sin ninguna restricción.

La idea surgió, explica Bonilla, «intentando aplicar la mayor transparencia posible. Conocer los contratos de tus potenciales proveedores es importante, pero como no teníamos nada que ocultar, vimos interesante compartir el proceso de creación o la intención real tras cada cláusula».

Bonilla se mostró dispuesto a compartir sus contratos con la comunidad porque «ya que lo hacemos ¿por qué no hacerlo de la mejor forma posible? Con una licencia que te permita reusarlo sin ningún problema legal y admitiendo propuestas de mejora. Todo lo que le das a la comunidad, te lo devuelve».