Los narcos intensifican sus reuniones en grandes áreas comerciales de Vigo

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.Moralejo

Servicios, párkings y cafeterías son sus espacios preferidos para hablar con discreción

18 jun 2018 . Actualizado a las 12:05 h.

El narcotráfico es invisible, mudo. Es una industria millonaria que se mueve en la sombra y que se reinventa diariamente para que sus protagonistas no acaben entre rejas. Pero gestionar desde España un alijo de cocaína procedente de Colombia, Venezuela o Ecuador implica numerosas reuniones y contactos telefónicos al otro lado del Atlántico que sí dejan huella. Un rastro que, policialmente, se convierte en el mejor arsenal para desmontar a estas organizaciones criminales. Vigo, por su condición de mayor ciudad de Galicia, por disponer del único aeropuerto de la provincia de Pontevedra y por estar muy próxima a los puntos más calientes del narcotráfico en Galicia (la comarca arousana), se ha convertido en un lugar de referencia para los empresarios de la coca, que se citan regularmente en los centros comerciales de la ciudad para hablar camuflándose entre la ciudadanía.

La cafetería y el párking del centro comercial más obvio y transitado de la ciudad es un lugar especialmente vigilado. Lo cuentan abiertamente en la Policía Nacional, que ha dado cobertura a esos encuentros con agentes de paisano. La tendencia no es nueva, el mismo Sito Miñanco, antes de ser detenido en febrero, también fue retratado en numerosas reuniones en la cafetería de una gran superficie en Marbella. Pero en el caso de la ciudad olívica, el caso más ilustre fue el de Julio Peñaranda, «uno de los narcos más importantes de Colombia hasta su detención», según se hace constar en las diligencias de su arresto en el 2017. «Peñaranda también utilizaba los servicios para comunicarse por teléfono o con otras personas para garantizar que nadie los vea o escuche», añaden los investigadores en sus informes.

Explican en la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) que el diseño del edificio de un moderno y céntrico complejo comercial facilita sobremanera las reuniones. «Tiene varias plantas, el aparcamiento, las terrazas exteriores, el perímetro peatonalizado o negocios que dan vida al centro comercial, todo facilita las reuniones», exponen en la comisaría de Vigo antes de añadir: «Prefieren acudir en las horas de mayor afluencia, así pasan más desapercibidos. Aunque ellos no lo saben, al final actúan todos igual a la hora de tomar medidas de seguridad para evitarnos». A las vigilancias sobre el terreno hay que sumar las imágenes que recogen los sistemas de videovigilancia de cada superficie comercial de la ciudad. Hay un gran perímetro de vigilancia y muchas salidas.