Los amaños de Las 5 Jotas en los bancos

El macrojuicio a 11 directores de sucursales, a finales de año, desvelará los supuestos trucos que usó el líder de la trama fiscal para hacer 352 operaciones irregulares en cuentas de 45 albañiles

.

vigo / la voz

El próximo macrojuicio contra once directivos y empleados de banca, que se enfrentan a 2 años y medio de cárcel cada uno por falsedad en documento mercantil, pondrá el broche final al desmantelamiento de la mayor red de fraude fiscal de Galicia. En las anteriores piezas separadas de la trama, fueron condenados un centenar de empresarios que pidieron 150 millones de facturas falsas al jefe de la carpintería Las 5 Jotas, fugado desde el 2016. El último juicio contra esta red está previsto para el cuarto trimestre del año y abordará el entramado financiero que ayudó a muchas empresas a justificar gastos societarios o desgravar el IVA. Una teoría sugiere que el líder de Las 5 Jotas funcionaba como un cajero automático que expedía dinero negro a varias constructoras.

José Manuel Costas acudió a las oficinas bancarias (La Caixa, Banco de Galicia, BBVA y Banesto) a hacer personalmente 352 movimientos de capital por valor de 10,1 millones entre el 2007 y el 2011. Durante esos cinco años, el cerebro de la trama, supuestamente, se valió de medio centenar de cuentas corrientes que creó a nombre de albañiles que trabajaban para él como autónomos o moduleros y que nada sabían. Movía 170.000 euros al mes de media en las cartillas a nombre de sus empleados. En estas cuentas mágicas entraban y salían miles de euros casi a diario.

mecánica

Cargos y abonos en cuentas de 45 «moduleros». El cerebro de Las 5 Jotas usaba los DNI de al menos 45 moduleros españoles y rumanos para abrir a nombre de estos, y sin su autorización, diversas cuentas corrientes en bancos de Vigo. Desde allí, Costas hacía cargos y abonos de capital. Ingresaba cheques y pagarés a nombre de los titulares y, segundos después, los cobraba en caja, siempre en cuantías inferiores al límite de la ley antiblanqueo. Imitaba las firmas de sus peones en el reverso del cheque o el justificante del reintegro.

El fiscal deduce que esas operaciones irregulares y la presentación de documentación inveraz se hacía a la vista de directivos de las sucursales. Supuestamente, consentían tal conducta e introducían los datos del beneficiario como si el modulero hubiese firmado los documentos y retirado el dinero en metálico pero, en realidad, se lo entregaban en mano a José Manuel Costas. Están procesados 6 directores (dos sustitutos), una subdirectora, tres interventores y una cajera.

reintegros

102 movimientos por valor de 3 millones. Según la Fiscalía, Costas primero ingresaba cuantías importantes procedentes de cheques de empresas en las cuentas de los moduleros y, simultáneamente o de forma inmediata, retiraba ese mismo efectivo y firmaba los justificantes del reintegro con el nombre del titular o beneficiario. A veces, quedaban sin rubricar. Luego, se llevaba el dinero. El reintegro de mayor cuantía fue de 93.800 euros. La retirada media ascendió a 29.701.

CHEQUES

146 operaciones por 4,1 millones. Muchos cheques ingresados a favor de empleados fueron emitidos por constructoras pero la mayoría procedían de filiares del grupo de Las 5 Jotas como Renovados y Chita. Costas los presentaba al cobro y le pagaban. El cheque de mayor cuantía fue de 126.584 euros. La media se sitúa en 28.000 euros.

Pagarés

86 letras por 2,69 millones. Además de cheques, Costas también ingresaba pagarés con vencimiento a varios meses y emitidos por constructoras o su grupo a nombre de sus moduleros. Inmediatamente, retiraba el dinero. El pagaré de mayor cuantía ascendió a 79.088 euros. El valor medio rondó los 31.700 euros. Algunos pagarés eran al portador.

Transferencias

11 casos por 155.000 euros. Otro tipo de operaciones financieras eran los documentos de transferencia interna. Hubo once por valor de 155.974 euros. Además se hicieron dos remesas por 76.834 euros, dos efectos por 45.213 euros y tres ingresos por 1.500 euros.

saldos millonarios

Tres carpinteros de oro. A nombre de dos moduleros, el líder de Las 5 Jotas movió un total de 2,6 millones en sus respectivas cuentas. Por la libreta de ahorros de un carpintero rumano, expulsado de España en el 2015, pasó un millón de euros en medio año aunque el saldo que entraba desaparecía minutos después. Por la de un español, circularon 1,6 millones. Un tercer albañil sumó 922.000 euros. Hacienda sospechó de la trama cuando un modulero pidió una beca escolar.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los amaños de Las 5 Jotas en los bancos