Los últimos bueyes de Vigo que aran

Dos animales de 1.500 kilos se enfrentaron al barro en Matamá en una Festa da Sementeira pasada por agua


vigo / la voz

Salvador Oliveira, de Coruxo, tira de dos hermosos ejemplares de bueyes de raza rubia gallega de 1.500 kilos cada uno. A pocos metros de unos modernos adosados, Matamá mantienen sus costumbres rurales y celebra la Festa da Sementeira, inaugurada hace seis años para recuperar la tradición de la siembre de primavera. Manuel Alonso, de 75 años, recuerda que con siete «dejaba de ir al colegio en mayo para tirar de los bueyes para labrar las fincas». Tenían campos propios y otros arrendados.

Ahora los de Salvador Oliveira son «los únicos que quedan en Vigo». Eso afirma Emilio Rodríguez, mientras maneja con destreza la azada en el campo preparado para la siembra, un terreno de unos 500 metros cuadrados. A su alrededor le observan un centenar de vecinos, algunos de ellos con trajes tradicionales gallegos. Rodríguez cuenta con orgullo que estuvo en el penal de Alcatraz... de visita. Mientras tanto la lluvia comienza a arreciar y Santiago y sus colaboradores observan como el terreno se embarra cada vez más y que los bueyes tienen muchas dificultades. Empieza a jarrear y los gaiteiros se marchan. La sementeira de millo queda interrumpida hasta que escampe. El nacionalista Serafín Otero observa la escena. Es el único político presente en la fiesta. Prefiere no hablar de su futuro.

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