«Por ahora quiero experimentar»

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Daniela Díaz Costas, hija de Silvino y Rosa, de Aerolíneas Federales, concursa como cantante en «Factor X»

19 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Daniela Díaz Costas (Vigo, 1998) es una hija de la movida viguesa. Su madre, Rosa Costas, era una de las cantantes de Aerolíneas Federales, donde también militó su padre, Silvino Díaz, tocando la guitarra. Además, sus tíos son el ex Siniestro Total Miguel Costas y el ex Def con Dos Peón Kurtz. Así que en los genes le sobran tablas. Con esos antecedentes no es raro que en algún momento le diese por intentar hacerse un hueco en el mundo de la música. Esta semana llegó al casting final del programa de talentos de Telecinco Factor X, al que se presentaron más de 4.000 aspirantes. Actuó ante el jurado que forman Laura Pausini, Risto Mejide, Xavi Martínez y Fernando Montesinos. «Eres diferente de todos», dijo la italiana. El productor y exbajista de Obús gritó de emoción y el presentador de radio y televisión le preguntó retóricamente si sabía que podía ganar Factor X. Los tres dieron su aprobación excepto Meijide, que pese a su voto negativo, argumentó que lo hacía para ponérselo más difícil: «Voy a darte un no para que me hagas cambiar de opinión». El jurado valora un total de 300 audiciones y se queda con 48 aspirantes, doce por cada una de las cuatro categorías y en otra fase posterior quedarán cinco por cada una. La viguesa está en la de chicas de 16 a 25 años.

-¿Es por probar o hay detrás una intención más seria?

-Yo estoy estudiando tercero de Publicidad y Relaciones Públicas en Pontevedra, en la Universidad de Vigo. La carrera me parece muy interesante. No es que sea la vocación de mi vida porque creo que mi vocación es la música, pero estoy contenta. Para mí son muy importantes mis estudios, aunque todos los días toco la guitarra, canto e intento componer. Pero a día de hoy lo veo como algo complementario porque sé lo difícil que es. Si surgiera la oportunidad, es lo que más me gustaría hacer, pero como soy consciente de la realidad, quiero seguir estudiando.

-¿Eso se lo han dicho en casa?

-No hace falta. Ya veo yo que es muy difícil. Quizás soy consciente por mi familia y por eso es importante que siga haciendo cosas complementarias. Pero ellos son los primeros en apoyarme y animarme, siempre con los ojos bien abiertos.