La marea roja inunda la ría de Vigo

Soledad Antón García
soledad antón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

XOAN CARLOS GIL

Solo uno de los 12 polígonos de bateas permanece abierto. Con el mejillón en plena época de desove, solo si el episodio tóxico se prolonga más allá de mayo tendrá consecuencias negativas para el sector

21 mar 2018 . Actualizado a las 20:30 h.

La marea roja ha entrado con fuerza en la ría de Vigo. Tanta que, desde el lunes, únicamente permanece abierto uno de los 12 polígonos de bateas que hay diseminados entre la bocana de las islas Cíes y la ensenada de San Simón, una zona esta última a la que normalmente no llega la toxina, dado que la fuerza con la que entra en el fondo de saco la floración que provocan estos episodios es escasa. Los fuertes vientos, asociados a las borrascas que han azotado la costa en las últimas semanas, han propiciado esta vez una entrada más profunda y, con ella, la toxina diarreica que mantiene cerrada la actividad casi por completo.

La buena noticia, explican desde la Asociación de Mejilloneros es que les ha pillado con la campaña prácticamente terminada y está retirado casi todo el producto. «Tendríamos de verdad un problema si el episodio tóxico se prolongara hasta junio», afirma un portavoz, que añade que con lo poco que se consume en fresco hasta que arranca el verano, basta con que estén activas unas pocas bateas para mantener surtido el mercado. «Vigo es una de las ciudades gallegas en las que menos mejillón se vende para tomar en fresco», asegura.

Marzo y abril son meses de desove, lo que hace que la exportación tampoco sea una opción para el sector. «El mejillón no está en las mejores condiciones para competir y mucho menos para viajar, ya que terminarían muriéndose por el camino una gran parte», dice el bateero.