El Concello quiere que el Gobierno lo compre, la Universidad explica que los dueños del pergamino no lo venden y el PP se niega a participar en el pleno urgente de hoy
07 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.La fiesta de despedida del pergamino Vindel después de 157 días en el Museo do Mar de Vigo acabó como rematan a veces otras celebraciones menos sofisticadas a la salida de una discoteca y a altas horas de la madrugada, en pelea. Aunque al menos esta solo fue dialéctica. El portavoz del gobierno local, Carlos López Font, reprendió ayer al rector de la Universidad de Vigo, Salustiano Mato, por «haberse colocado como portavoz de la Morgan Library y les da argumentos a quienes no quieren que Vigo recupere el Pergamino Vindel, que seguro que los hay».
El Concello tiene convocado hoy un pleno extraordinario y urgente para aprobar una moción instando al Gobierno de España a iniciar conversaciones con la Morgan Library, dueña del pergamino Vindel, para negociar la compra del documento para tenerlo en Vigo de forma permanente. El rector Mato señaló que la Morgan «é unha institución que non vende» pero no cerró la puerta a una posible negociación. «A min dixéronme que non querían vender, pero ao mellor se llo pregunta outro...», dejó en el aire la cuestión el rector. Aunque en el Concello lo interpretan de forma diferente. «Parece que se coloca en la posición de los que no quieren que sea restituido a la ciudad», manifestó López Font, seguro de que la propuesta del gobierno municipal contará con el apoyo de «vigueses, gallegos y españoles».
La convocatoria urgente de una sesión plenaria por esta cuestión motiva las críticas de los dos partidos de la oposición. Desde el PP, que ya han confirmado que no participarán en el pleno previsto para esta mañana, acusan al alcalde de utilizar las instituciones con fines políticos y añaden que «la urgencia resulta del todo injustificable», denuncia la presidenta del grupo municipal, Elena Muñoz, que recuerda que durante la exposición del Vindel «ha sido incapaz de promover una sola actividad para la difusión de la obra». Anuncian los populares que en el próximo pleno ordinario presentarán una moción para pedir al gobierno que dé explicaciones de «las actuaciones que haya podido realizar en la promoción y difusión del Pergamino Vindel, así como a presentar una hoja de ruta formal y detallada para que el retorno de la obra de Martín Códax a Vigo sea una posibilidad real», remató Muñoz.
Tampoco en Marea de Vigo están a favor de esta convocatoria. «É unha loucura», afirma el portavoz, Rubén Pérez, denunciando también incapacidad del Concello para organizar actividades para promocionar el documento. Los tres ediles de Marea sí que estarán en el pleno para participar en el debate propuesto por el gobierno, aunque para evidenciar su rechazo a esta forma de actuar, «non votaremos», adelanta Pérez, defensor de la permanencia del Vindel bajo la custodia de la Morgan Library porque «ten mellores medios de seguridade, de mantemento e difusión que o que pode ter calquera Concello», argumenta.
Como respuesta a este rechazo, el gobierno local sostiene que «con estas declaracións queda claro que estas dúas formacións políticas non queren que o pergamiño de Martín Códax regrese a Vigo. É pura oposición ao alcalde da cidade». Asimismo, defienden que «ahora que se ha acabado la exposición, la gente la ha disfrutado, es el momento de reivindicar lo que es justo para la ciudad», dijo Font para justificar la convocatoria del pleno.
Otro de los ingredientes que provocaron el malestar del alcalde de Vigo es que le negaron la posibilidad de pronunciar unas palabras en el acto de despedida del pergamino Vindel. «Foi unha torpeza da Xunta», admite Rubén Pérez. Pero desde el gobierno lo ven todavía más grave. «Se habló mucho de Vigo, pero faltó la palabra del alcalde, que hubiera sido necesaria», concluyó el portavoz del gobierno local.
Pero esta polémica alrededor del pergamino Vindel no es nueva. Antes de su desembarco en Vigo, el debate sobre el mejor lugar para exponer tamaña obra de arte ya había generado controversia por la negativa del gobierno local a ceder un espacio en el principal museo de la ciudad, el Marco. «El desprecio del alcalde hacia el Pergamino quedó patente cuando rechazaron el ofrecimiento de la Asociación Pertenza y la Universidad para colaborar en la llegada del Vindel a Vigo y se ratificó cuando votaron en contra de la moción presentada por el PP para destinar una partida presupuestaria a poner de relieve la excepcional importancia de la obra y su presencia en la ciudad», recuerda Muñoz.
Tampoco son novedosas las fricciones entre Concello y Universidad. La colaboración entre ambas instituciones para potenciar la candidatura de las islas Cíes a patrimonio de la humanidad parecía significar que enterraban el hacha de guerra. Pero la tregua duró poco y menos de un año después de la firma de aquel convenio, las viejas rencillas como las discrepancias en el pago del IBI o el traslado del campus del mar a la ETEA vuelven a aflorar con el Vindel como excusa.