18.500 hogares de Vigo sufren pobreza energética

Los contratos del bono social eléctrico de Gas Natural Fenosa bajaron un 4,6 % en un año


vigo / la voz

La compañía Gas Natural Fenosa, mayoritaria en la ciudad, tiene 18.458 contratos vigentes de bono social eléctrico en Vigo que rebaja del 25 % al 50 % el coste de la factura de luz y gas a hogares con pobreza energética, familias numerosas o discapacitados.

La cifra de beneficiarios, con datos oficiales de esta misma semana, se ha reducido un 4,6 % respecto a hace un año, cuando la compañía tenía contabilizados 19.351 contratos para ayudar a pobres energéticos.

En apenas doce meses, hay 893 beneficiarios menos. Fuentes cercanas a la compañía señalan que, a día de hoy, no hay un salto cuantitativo destacado respecto a los contratos de febrero del 2017. No hay datos de las solicitudes pendientes de resolver.

Sin embargo, tanto las oenegés como el Registro Civil sospechan que hay un número mayor de pobres energéticos de Vigo que no han conseguido aún estos descuentos y espera en la cola a cumplimentar los requisitos burocráticos que impone una reciente ley. La huelga de funcionarios judiciales ha congelado desde hace 18 días todas las peticiones de certificados de fe de vida, necesarios para obtener el bono social eléctrico. El paro no perjudica a los candidatos porque hay un margen de un mes de plazo para tramitarlas. «Pero ya están apurando hasta el último día», dice la abogada Esther Lora.

Desde enero, los funcionarios del Registro Civil han detectado un alud de solicitudes de ciudadanos para obtener el contrato. Tras un reciente cambio de ley, los aspirantes deben probar su baja renta (salvo familias numerosas) y mostrar una fe de vida. Las empresas piden la hoja única de identidad, que agrupa los certificados de nacimiento, estado civil e hijos, pero, según el Registro Civil, tal documento no existe y lo suple con fes de vida. En enero los vigueses solicitaron 1.500 certificados de fes de vida, mayoritariamente solicitados por personas con baja renta que buscan descuentos en luz y gas. La cifra es muy alta, según admiten los propios funcionarios.

Siguen los cortes eléctricos

La abogada Esther Lora tiene constancia de que la Oficina de Dereitos Sociais (ODS) del barrio de Coia ha detectado muchos casos de «gente que viene a informarse después de que le hayan cortado la luz y gas en la misma factura de la compañía». La letrada añade que «de un año a esta parte se ralentizan los cortes si pides el tique eléctrico. Pero siguen con la política de cortes».

La misma jurista aclara que hay menos cortes que hace un par de años «pero sigue habiendo casos». Lora explica que los usuarios acumulan dos facturas impagadas «por sistema se te corta el suministro, a no ser que pidas el subsidio de la Xunta o la ayuda de emergencia del Concello».

El perfil de la solicitante del bono social es el de una familia empobrecida, con pensiones no contributivas o el risga, principalmente, que cobran 360, 400 o 600 euros al mes. «No les llega con lo que tienen para pagar los recibos», dice Lora. A estos se suma una nueva clase social, la del trabajador precario con un sueldo bajo que no le da para vivir.

Por su parte, la portavoz de la Plataforma de Ayuda a los Hipotecados (PAH), Carlota Pérez, indicó ayer que la pobreza energética va asociada al impago del alquiler, cuyos precios se han disparado, y de las hipotecas. Lo percibe en las asambleas de la PAH. «La pobreza energética es algo más que no poder pagar las facturas, es pasar frío en invierno o tener una tarifa de potencia baja que hace saltar la luz porque no te puedes permitir pagar otra mayor. Es algo que afecta a la salud, ducharse con agua fría perjudica a los niños, ancianos y enfermos crónicos. Incluso los trabajadores pobres y precarios lo pasan mal», añade Carlota Pérez. Añade que quienes logran el alquiler social de la Xunta reciben un piso con el suministro cortado y no pueden pagar para darse de alta en la luz, gas o agua».

20 vigueses son socios de la cooperativa eléctrica gallega

Medio centenar de personas participaron ayer en el taller sobre pobreza energética y sus alternativas y derechos que la PAH celebró en los locales de la parroquia Cristo da Victoria, de Coia. La ponente fue la portavoz de la Alianza Contra la Pobreza Energética (APE) e Ingeniería sin Fronteras. Esta oenegé defiende que tener agua, luz y gas no es un lujo sino un derecho. Calculan que un 15 % de la población es pobre energética y analizaron los recientes cambios legales para obtener un bono social. También estuvo presente un representante de la cooperativa eléctrica A Nosa Enerxía, que cuenta con 510 contratos en Galicia, con 18 o 20 socios en Vigo. FOTO: XOÁN CARLOS GIL

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

18.500 hogares de Vigo sufren pobreza energética