Metalships encuentra comprador para el velero más grande del mundo

El casco del Sea Cloud Hussar lleva amarrado dos años y medio en Domaio


vigo / la voz

Definitivamente, Metalships ya tiene comprador para el casco del Sea Cloud Hussar. Entre dos y tres meses se da de plazo el astillero para retomar la construcción del que, con 150 metros de eslora, se convertirá en el crucero de vela más grande del mundo. El buque permanece amarrado en el muelle que el grupo empresarial tiene en Domaio (Rodman) desde junio del 2015, tras ser botado poco antes en la desaparecida Factoría Naval de Marín. Nodosa, que se hizo con las instalaciones de esta última tras la quiebra, obligó a retirar el casco de la factoría. Para entonces se lo había quedado Bankia, avalista de la operación.

Metalships no solo accedió a hacerle un hueco en sus dominios, sino que se comprometió a rematarlo si encontraba comprador. Con altos y bajos, las negociaciones con más visos de prosperar las mantuvo el astillero desde el primer momento con la compañía alemana Hansa Treudhan Holding, la misma que encargó el megavelero a la Factoría Naval de Marín en el 2008. Sin embargo, fuentes conocedoras de la operación aseguran que, finalmente, no será Hansa el armador, y que la cláusula de confidencialidad pactada en el contrato impiden de momento desvelar el nombre del nuevo propietario.

«Nos da lo mismo quien lo compre, lo que nos importa es que se garantice carga de trabajo», afirman fuentes de la plantilla, que recuerdan que a día de hoy la cartera de pedidos la integran un arrastrero de 79 metros de eslora para Groenlandia, que garantiza empleo para algo más de un año, y un pesquero de 108 metros con un coste cercano a los 90 millones para Rusia que, aunque está firmado desde hace meses, sigue sin entrar en vigor y todo indica que no lo hará antes de mayo. Parece que la grada del astillero podría tener problemas para soportar el elevado peso del congelador, por lo que todo indica que el casco se construirá fuera de Vigo.

El negocio que va como un tiro es el de las reparaciones. Tanto que el único dique del que disponen por momentos hay lista de espera porque no da abasto a atender la demanda. Trabaja a pleno rendimiento. «Está claro que necesitamos un segundo dique cuanto antes. Con dos estarían garantizados cientos de empleos todo el año», reconocen los trabajadores.

Los sindicatos del naval denuncian las precarias condiciones de muchas auxiliares

Mientras los astilleros afirman que están teniendo dificultades para encontrar mano de obra cualificada para hacer frente a los nuevos pedidos, los sindicatos denuncian que es difícil disponer de buenos profesionales cuando las condiciones laborales que ofrecen muchas auxiliares «son más que precarias».

Recuerdan que son precisamente las auxiliares las que realizan el grueso del trabajo en los astilleros, ya que las raquíticas plantillas de éstos últimos apenas permiten atender las oficinas técnicas, comerciales y administrativas. En conjunto, las seis factorías de la ría no suman más de 500 empleos. Solo Barreras supera el centenar. El grueso de la mano de obra corre por cuenta de las auxiliares. El hecho de que la crisis y en gran medida las deudas de los propios astilleros, barrieran a la mayoría, provoca que ahora se estén creando algunas en precario, tanto que llegan a pagar la hora extra a 6 euros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
17 votos
Comentarios

Metalships encuentra comprador para el velero más grande del mundo