La tala intensiva de madera quemada satura el mercado y desploma su valor

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

Los propietarios de terreno afectado por las llamas inician una carrera por cortar lo antes posible sus troncos para venderlos, aunque la leña es joven y sus usos escasos

17 dic 2017 . Actualizado a las 12:52 h.

Los incendios forestales de octubre, además de muerte y destrucción, dejaron una patata caliente en los montes de Vigo y del sur de la provincia en forma de 18.000 hectáreas con árboles quemados a los que es obligatorio dar salida. Ya sea suelo comunal, privado o de las Administraciones, los troncos tienen que talarse para su posterior subasta. Pero no todo es tan fácil, ya que la llegada de este producto a las pujas está siendo tan elevada que empieza a saturar el mercado.

La única madera que se está subastando por ahora corresponde a los montes que gestiona por convenio la Xunta. Cuando las comunidades de montes entren en juego y hagan lo mismo (se prevé que en pocas semanas), el colapso derivará en la depreciación del producto. A su vez, esto hará que, en el caso de particulares, las ganancias sean ínfimas; o, directamente, que los gastos sean parejos a los beneficios.

En el distrito forestal 18, que tiene competencias en los ayuntamientos de Vigo y O Baixo Miño, reconocen que, además de la saturación, el otro factor que aviva la caída en picado de su valor es la baja calidad de la madera: «El fuego fue tan violento que quemó hasta las copas, eso permite hacerse una idea de la temperatura que se alcanzó. La mayoría de los incendios no suelen afectar a las zonas altas de los árboles, pero en este caso sí se dio y dejó mucha madera inservible, solo para hacer astilla que sirva de combustible. Pero hay mucha y a ver si se vende toda».