La Universidad tendrá operativa la sede de O Berbés para el curso 2019-2020

Soledad Antón García
soledad antón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Oscar Vazquez

La adjudicataria de las obras, que tendrán un coste de 2,1 millones de euros, ha iniciado los trabajos de cimentación

08 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

No han sido pocos los atrancos que ha tenido que superar el proyecto de construcción de la nueva sede que la Universidad abrirá en O Berbés, pero al fin han arrancado las obras tras superar a finales de octubre el último escollo, la concesión de la preceptiva licencia municipal. Ogmios, la empresa que se adjudicó el proyecto tras presentar la mejor oferta, acaba de iniciar los trabajos de cimentación.

Si nada se tuerce y se cumplen los plazos que figuran en el pliego de condiciones -18 meses-, las instalaciones podrán estar operativas para el arranque del curso 2019-2020. Supondrá el regreso de la Universidad al centro de la ciudad, una aspiración de más de once años, los mismos que hace que el Rectorado se trasladó al campus.

Los primeros retrasos los provocó la maquinaria burocrática -informe de la Dirección Xeral de Patrimonio y licencia municipal-, y más tarde la aparición durante los sondeos previos realizados por la Xunta de aguas residuales procedentes de edificios próximos a los números 11, 13 y 15 de la plaza, en los que se instalarán las futuras dependencias de la institución académica. Esta tuvo que presentar entonces un proyecto de saneamiento para continuar el proyecto.

Con ocasión de la firma del convenio con la Xunta en abril del 2016, el rector, Salustiano Mato, reconocía que se hacía realidad un sueño, ya que «cuánto más nos acerquemos a la ciudad más queridos seremos, y más sabrán todos los vigueses lo que hacemos». El hecho de que el campus esté situado a casi 15 kilómetros de casco urbano representa un gran hándicap tanto para promocionar las actividades que realizan como para que los ciudadanos se acerquen a la institución.

La futura sede se levanta sobre una parcela que en su momento ocuparon tres pequeños inmuebles, que fueron adquiridos en su día por el Consorcio del Casco Vello por 1,1 millones de euros y que han sido cedidos a la entidad docente por un plazo de 40 años. El Consorcio está participado en un 90 % por la Xunta y el 10 % restante por el Concello de Vigo.

Cuenta con una superficie de 1.500 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas (bajo y tres alturas) que también albergarán el aula de mayores, sendas zonas de atención al alumnado, una zona de coworking, tienda y el Centro de Linguas, en el que se ha llegado a impartir clase a más de 3.500 alumnos.

La licencia de obra fija algunas condiciones, que no las ha puesto el Concello, sino que emanan de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta. En concreto, se obliga a conservar un muro documentado en el fondo del solar número 13, dado que puede ser un tramo de la muralla de la ciudad del siglo XVII. En previsión de que puedan aparecer nuevos restos, también se incluye la obligación de realizar un control arqueológico durante el tiempo que duren las obras.

Con el fin de anticipar esa cercanía al centro de la ciudad que se busca con la nueva sede, el Concello ha cedido a la Universidad tres despachos en el edificio del antiguo Rectorado en el Areal para que pueda organizar tanto actos públicos como privados. Se trata en concreto de tres despachos en la primera planta del edificio que suman 130 metros cuadrados de superficie. La cesión tiene plazo de caducidad -tres años- ya que se prevé que antes de esa fecha esté operativa la sede de O Berbés. El Concello corre con el coste de los gastos, estimados en más de 120.000 euros.