«Vigo no explota el retorno económico que tiene el turismo marinero»

Soledad Antón García
soledad antón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

XOAN CARLOS GIL

Invita al sector a poner en valor su rico patrimonio, tanto material como inmaterial

24 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Cansada de visitar siempre los mismos lugares, necesitaba adentrarme más en los destinos y conocer a sus nativos más de cerca. Solo así podría ampliar conocimientos, enriquecerme culturalmente y sentirme una ciudadana más gracias a la experimentación y al aprendizaje». La frase de Alexandra Touza encierra la esencia de Ponle Cara al Turismo, la empresa de consultoría y formación en turismo creativo que fundó en el 2010 cuando, en plena cima de la crisis, se quedó sin empleo. Experiencia en el sector no le faltaba. Después de 15 años trabajando en recepciones de hotel, oficinas de información o diseñando programas para ayuntamientos, apostó por el autoempleo poniendo en marcha lo que llama «mi propio proyecto». Una de sus últimas apuestas por demostrar el enorme potencial que tiene el turismo marinero. A partir del próximo día 27 y hasta el 15 de diciembre, impartirá un seminario sobre el mismo en el aula de la UNED en Vigo.

-¿A quién está dirigido y cuál es el objetivo?

-La idea es aportar formación específica a cofradías, percebeiros, rederos, mariscadores, pescadores..., en definitiva al sector para ver la interminable lista de recursos de que dispone la ría de Vigo en este área y ponerlos en valor. El objetivo es hacerles ver el enorme potencial que tiene el sector turístico vinculado al mar. Es una vía importante para diversificar o complementar las fuentes de ingresos que no está explotada. Las posibilidades son infinitas.

-¿En cuáles está pensando para empezar?

-Hay mil itinerarios posibles. La idea es pulsar el interés que tienen los protagonistas por ponerlos en marcha, por formarse para ofrecer la información que demanda el turista asiduo en este tipo de rutas... Desde luego, las visitas a las lonjas, las subastas, las bateas, el marisqueo, los buques tanto de bajura como de altura y sobre todo grandes congeladores, la industria conservera, la construcción naval..., pero también itinerarios de historia y tradición, como el del rico patrimonio subacuático, la batalla de Rande, la vinculación de Julio Verne con la ciudad, la arquitectura vinculada al mar... La idea es involucrar al turista en la actividad, que no sea un mero espectador, sino que sea protagonista directo, que lo viva en primera persona.