«¡Presenten ?pilum?, romanos!»

Una escenificación llevó a legionarios y gladiadores al entorno del faro, donde había hasta una bodega


A Coruña / la voz

Al niño Marco Amenedo le cuesta sujetar el rudis (espada de madera) y el scutum (escudo), pero lo intenta con el entusiasmo de convertirse por un día en legionario. Los miembros de la Asociación de Recreadores de Galicia lo adiestran en el arte del ataque y la defensa. «Venimos de Vigo -dice el padre de Marco- para ver el faro romano más antiguo en funcionamiento, pero lo que no esperábamos era encontrar aquí romanos de verdad».

Los recreadores se lo montaron de película. Entre los integrantes de la Legión VI Victrix tenía el mando el optio Gaius Valerius Corvus, todo un jefazo. «Sí que manda mucho», confirma Marco. Sus órdenes son precisas y culminan con la formación de una tortuga, una estructura defensiva que armaban los legionarios acorazándose bajo sus escudos. Infranqueable. Alguien entre el público con buen sentido del humor da también órdenes: «¡Presenten pilum [lanza], romanos!».

A pie de Torre se pudieron degustar especialidades de los tiempos de Julio César. La caupona, que es algo así como una bodega romana, ofreció gratuitamente platos de aquella época, como las setas con miel y apetecibles bocados como el moretum, que tuvo mucho éxito y que es como una crema especiada de quesos. Y todo bien regado con vinos: rosatum (de rosas) o mulsum (especiado y con miel). «Lo hacemos nosotros», presumían con justicia los integrantes de la asociación que se encargó de la recreación con motivo del octavo aniversario de la declaración de la Torre como Patrimonio.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

«¡Presenten ?pilum?, romanos!»