«El reto de PSA es mantener las dos líneas, no volver a los 10.000 empleos»

Soledad Antón García
soledad antón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

óscar vázquez

Afirma que lo importante en las empresas es el pacto social no la industria 4.0

08 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Preocupada por los retos e interrogantes que plantea la industria 4.0, la nueva e imparable revolución industrial, Comisiones Obreras reunió ayer en una jornada a un grupo de expertos en la materia para analizar su impacto sobre el trabajo, el empleo y la sociedad. Xosé Vázquez fue uno de los ponentes. Profesor de innovación y optimización de procesos de la Universidad de Vigo, es miembro de Ecobas, una agrupación estratégica de economía y empresa en la que participan las tres universidades gallegas lideradas por Vigo, y también es coordinador de la iniciativa por una alianza del sector industrial gallego creada en el seno del CES.

-¿Cómo le explicaría a un lego qué es la industria 4.0?

-Es un conjunto de tecnologías, unas más novedosas que otras, que están afectando a la manera de producir y de consumir de las personas y, por tanto, afectan a la forma en la que podemos organizar la convivencia. La industria viguesa, sobre todo la de automoción y la farmacéutica, lleva mucho tiempo empleando algunas de esas tecnologías, como la visión artificial, el análisis de datos, los robots, los nanomateriales... Lo realmente novedoso es la inteligencia artificial, máquinas que aprenden por sí mismas y que desde 2010 está pegando un gran acelerón.

-¿No da un poco de miedo?

-No, porque la inteligencia artificial no es más que una herramienta y, por tanto, las máquinas hacen lo que nosotros les digamos que hagan. Estamos muy lejos del mundo de Matrix. La inteligencia artificial no es capaz de emular la creatividad de las personas para pensar en nuevos modelos de negocio, ni es capaz de empatizar, ni de moverse como una persona. Por muchas máquinas que haya en un hospital, el trato con el paciente va a seguir siendo cosa del médico. Este tendrá un montón de herramientas a su servicio para hacer un diagnóstico preciso con mucha antelación, pero la relación con el paciente seguirá siendo fundamental. Lo mismo ocurre en hostelería. Pon un robot a servir mesas y a cobrar a tres personas a la vez. No es posible.