El «mero de piscifactoría», más cerca del consumidor

Investigadores del IEO de Vigo logran avances en el cultivo de la cherna, especie de gran valor comercial

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. redacción / la voz

Lo que en Galicia se tiene por mero -ese pescado que el año pasado se pagó en las lonjas gallegas a una media de 20,36 euros- se llama en realidad cherna (Polyprion americanus). Es una especie cara porque hay poca. Está sometida a gran presión pesquera, tanto profesional como deportiva, y desde el 2015 su población europea figura en la lista roja de especies como casi amenazada. Esa combinación -escasez de stock salvaje y alto valor de mercado- es lo que ha llevado a los investigadores del centro oceanográfico de Vigo del IEO a seleccionar esa especie para tomar parte en la iniciativa europea Diversify, un proyecto de cinco años de duración que pretende desarrollar nuevos sistemas de cultivo, así como métodos de procesado y márketing para seis nuevas especies de acuicultura: cherna, fletán, seriola, corvina, perca y múgel.

Ese programa, en el que participan 38 socios de 12 países y está dotado con 11,8 millones de euros, acaba de alcanzar su ecuador, intermedio que los embarcados han aprovechado para hacer balance y exponer los avances habidos en la investigación.

Los gallegos y su cherna comparecieron pletóricos, pues han dado pasos importantes en el proceso de domesticación y cultivo y ven posible y cada vez más cerca la producción comercial de la especie.

Resultados «esperanzadores»

«Los resultados obtenidos son esperanzadores y las posibilidades de cultivo de esta especie de gran valor comercial son buenas», explica Blanca Álvarez-Blázquez, una de las investigadoras del oceanográfico de Vigo que participa en el proyecto.

La cherna es una especie de la familia Polyprionidae que puede alcanzar un peso de cien kilos. Vive en aguas profundas de casi todo el mundo y se caracteriza por ser una especie de rápido crecimiento. Hasta el momento «se ha descrito el ciclo reproductivo de la cherna, se han desarrollado protocolos de inducción hormonal de desove y procedimientos de fertilización in vitro, se han formulado dietas para reproductores y larvas y se ha elaborado un estudio de mercado sobre el potencial de esta especie al corto y largo plazo», explican desde el IEO. Por tanto, el mercado está cada vez más cerca.

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