«Me encanta hacer de malo»

El payaso Popín muestra su otra cara en el último videoclip de Dakidarría


vigo / la voz

Después de toda una vida pintando en su rostro la sonrisa exagerada del payaso, Adolfo Maguna, más conocido como Popín, el personaje que creó para sus espectáculos infantiles, saca a la luz su lado más serio. Y es uno de sus seis hijos, Julián Maguna, el que le ha empujado a mostrar la otra cara del clown, aunque tampoco tuvo que insistirle mucho. El realizador (creador de la productora Samthing Visual y ganador de numerosos premios a nivel nacional) ha contado con él para el nuevo vídeo del grupo musical Dakidarría, que estrenaron esta semana en Internet. El trabajo, Lume, forma parte de su último disco, que lleva el mismo título. La banda del Val Miñor formada por ocho músicos que fusionan ska, reggae y punk-rock, lleva 14 años de trayectoria y cinco álbumes en el mercado.

-¿Qué ha pasado? ¿Se cansó de su papel más alegre?

-¡No! En absoluto, pero teniendo en cuenta que el director del corto musical es hijo mío, no podía decir que no y él no podía renunciar a tener a un actor gratis, barato y bueno. ¡Ese soy yo! Además, después de toda la vida haciendo de payaso buenito y simpático, aunque tengo que reconocer que soy bastante picón, hacer de malo me encanta. En el vídeo soy el jefe de una empresa que tengo a mis trabajadores acogotados.

-¿Es su primer vídeo musical?

-Sí, aunque hice un corto para la Universidad hace tiempo, pero lo tengo medio escondido porque hacía de guardia civil malo. Se me da bien el rostro de mala leche, parece. Si es que yo de cara para afuera soy un amor, pero en casa tengo a la familia a latigazos.

-Se da un aire de cara de acelga a lo Pepe Sacristán que impone bastante respeto...

-Según el director, en algún plano le recordaba a Javier Sardá. Al principio yo tenía más papel, pero el grupo, que es el protagonista, salía poco y me recortaron (risas). La grabación la hicimos el mes pasado en diferentes localizaciones, en el monte Galiñeiro, en el Hotel Bahía y en una oficina de una empresa en Navia.

-¿Qué le atrae de colaborar en proyectos de este tipo?

-Fundamentalmente lo hago porque me divierte y colaboro cuando me lo piden siempre que puedo. Es algo que me saca de mi rutina. Es como si a un periodista le dices que hoy en vez de una noticia, escriba un cuento.

-Ahora en serio. ¿Cómo va su carrera como payaso Popín?

-Sigo en ello, por supuesto. Ahora, con los carnavales tan cerca, tengo compromisos en varias localidades gallegas. Pero en este momento estoy centrado en los cursos de formación para mejorar el ambiente en las empresas, el buen humor laboral, que es como se llama la página que estoy preparando. En realidad llevo varios años trabajando esta faceta, pero lo dejé un poco abandonado cuando llegó la crisis y he retomado de nuevo y con más fuerza la risoterapia para empresas, para cambiar la actitud y manejo del sentido del humor para aumentar la productividad.

-¿Su despacho se ubicaría muy lejos del departamento de Recursos Humanos?

-Curiosamente, pienso que tendría que estar no lejos, sino dentro. Hoy en día, tanto el que está buscando un empleado como un candidato que está buscando un trabajo deberían tenerlo muy en cuenta, ya que la mayoría de los sueldos son una porquería. Por eso tienes que añadir otras variables y valorar si prefieres 200 euros más en un ambiente chungo aunque cerca de tu casa, o 200 euros menos pero con muy buen rollo y algo más lejos. ¿Qué prevalece? Quizás por necesidad tiendas a quedarte con el primero, pero vas a vivir mucho mejor si te decantas por el otro.

-¿En qué se basan sus métodos?

-En mi experiencia. Yo no voy de divino presumiendo de títulos y másteres. Yo soy máster en la vida y en el humor. Tengo muchos años acumulados de saber relacionado con la humorología. Lo que enseño lo he probado.

-¿Cómo empezó?

-Me arranqué con un grupo de médicos de familia, seguí con directores de recursos humanos varias empresas gallegas y con personal de hoteles. La risoterapia sirve para lograr la relajación y abrir nuestras capacidades utilizando técnicas que ayudan a liberar las tensiones. A reír se aprende, pero como todo ejercicio que mueve músculos, hay que practicar. Está científicamente demostrado que el humor es bueno para todo.

La persona. Adolfo Maguna nació en Rosario (Argentina) y llegó a Vigo en 1989, donde ha construido su trayectoria.

El personaje. Popín es una creación del actor Adolfo Maguna, que lleva más de 30 años dedicado al mundo de la animación y la actuación.

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