Las rebajas de verano arrancan con menos fuerza que otros años

ADRIÁN VIÉITEZ REDACCIÓN / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Oscar Vazquez

Los comerciantes confían en que este primer fin de semana de descuentos palíe las malas ventas de la temporada

02 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Un abanico de descuentos de entre el 30 y el 70%, repartidos por las principales cadenas y establecimientos comerciales de la ciudad, acogieron ayer, en el arranque oficial de la temporada de rebajas, a una amalgama de clientes de toda edad y condición. Demuestra que siguen siendo un fenómeno común y una tradición que no se pierde, pese a lo cual no todas las valoraciones de los consumidores eran positivas.

Es el caso de Mari Luz y Merchi, dos mujeres que trabajan en el servicio de limpieza del centro comercial Gran Vía, que afirman que, por diferentes motivos, las rebajas ya no son lo que eran. Para empezar, sostienen que «la calidad de las prendas ya no es la misma».

Dicen también que «en muchas ocasiones el producto que se busca ya no está disponible cuando llegan las rebajas, aunque sea el primer día». Aunque desde que la Administración dejó a criterio de los comerciantes la elección de inicio de los descuentos, el primer día oficial ya no se corresponde con el elegido por muchos establecimientos. De hecho, algunos ya llevan semanas con los carteles de descuentos.

Mari Luz y Merchi notan también que el número de personas que acude a las rebajas se ha visto reducido en este 2016, aunque creen que esto se puede deber más a que se trata de un «fenómeno más progresivo», y muchas personas prefieren acudir a comprar en días sucesivos para evitar posibles aglomeraciones..

En esto último no está de acuerdo Francisco Javier, que espera en la puerta de un establecimiento con cuatro o cinco bolsas en el brazo, además de unas gafas de sol que lo protegen de los alrededor de 30 grados que castigan la calle de Príncipe a las dos de la tarde.

Después de una productiva mañana, se muestra satisfecho con sus compras. Reconoce ser un «habitual de las rebajas de verano. Son una oportunidad única para comprar ropa para toda la familia», dice. Pese a todo, comparte también la visión negativa respecto a otros años, remarcando que en esta ocasión se ha topado con «menos variedad de prendas y también menos gente».

Pero la afluencia de clientes también puede resultar engañosa, ya que una parte importante de la gente concentrada en las calles de Príncipe y Urzáiz admite no participar en las rebajas, sino que sus compras del día se deben a la rutina o incluso a eventos tales como bodas y comuniones, habituales de este periodo del año y que también marcan la diferencia en establecimientos especializados.

Pese a todo, camisetas, pantalones y prendas básicas siguen copando la mayor parte de las compras en este estreno de las rebajas, algo que demuestra que éstas siguen siendo una oportunidad fundamental para cubrir necesidades en cuanto a vestuario.