La Xunta no pone un piso a la familia que irá a la calle porque dice que no tiene

La conselleira Ethel Vázquez pide la implicación de los concellos en estos casos


vigo / la voz

Vanesa Bregua se reunió ayer con la responsable provincial del IGVS (Instituto Galego da Vivenda e Solo) para pedir ayuda para su familia, que en el plazo de unas semanas se verá en la calle ante la finalización del alquiler de la vivienda subvencionada por la Xunta que disfrutan desde hace cinco años. Como ha informado este periódico, un lustro es el tiempo establecido para este tipo de ayudas y en su caso dicho período ha servido para estructurar su vida, pero ante la falta de un empleo no ha podido lograr autonomía económica.

En la sede de la Xunta, Bregua escuchó llamadas a tener paciencia ya que carecen de pisos para ofrecerle. Le aseguraron que ahora solo disponen de un apartamento de 36 metros cuadrados, insuficiente para una familia de tres miembros (ella y sus hijos de 6 y 9 años). No obstante, se comprometieron a intentar encontrar uno y, en caso contrario, le ofrecieron un ayuda del plan Aluga, que supone 150 euros mensuales durante un año.

El problema para ella, lo mismo que para la familia de Augusto Pérez, que será desahuciada el día 21 es que al no tener una nómina les resulta imposible encontrar una vivenda en alquiler.

La responsable de Vivenda en la Xunta, la conselleira Ethel Vázquez, abordó ayer este problema y resaltó la importancia «da implicación dos concellos para que as medidas da Xunta cheguen de forma efectiva ás familias en risco de perder o seu fogar». En una reunión con Cruz Roja de A Coruña, aseguró que el Gobierno autónomo «ten solucións en materia de vivienda, pero é imprescindible», pero precisa a los concellos «dentro das súas competencias en materia de servizos sociais».

Reconoció que en muchos casos la situación de estas familias «non están relacionadas únicamente coa carencia de fogar, senón que tamén requiren apoio social integral».

En el caso de Vanesa Bregua, padeció violencia de género tras vivir su juventud en un centro de menores al haber fallecido sus padres muy jóvenes como consecuencia de la droga. Ahora mismo, su único ingreso fijo son los 300 euros de la pensión alimenticia de los niños que le pasa el padre de los menores. Junto a ello, trabajos esporádicos y ayudas sociales del Concello para pagar algunos recibos. Y como apoyo fundamental, el piso que le subvenciona la Xunta, que se hace cargo del 80 % de los 350 euros que cuesta cada mes. Sin embargo, en marzo finaliza el alquiler y si no encuentra una salida se verá en la calle con dos menores.

Dos desahucios

El problema de la pérdida de la vivienda ha resurgido con fuerza en Vigo tras las fiestas. Junto al caso de Vanesa y sus hijos es público el de la familia de Augusto Pérez (35 años), que tiene fijado el lanzamiento para el día 21. Vive con su madre, que es la que genera el único ingreso con los 426 euros de subsidio de desempleo, y una hermana de 19. Hay también otra familia en la misma situación que será expulsada ese mismo día.

La PAH (Plataforma de Afectados pola Hipoteca) aseguró ayer que el alcalde «era conocedor [de estos dos casos] desde hace meses y en una reunión con nuestra asociación se comprometió a solucionarlos e incluso dijo que no iba a consentir ningún desahucio». Por ello, lo acusan de «incumplimiento» y de «jugar con el dolor de familias a las que ha creado una expectativa».

Su propuesta es que «el Concello tiene potestad para buscar acuerdos con la banca para conseguir alquileres sociales ya que existen en la ciudad miles de pisos vacíos y para ello le hemos presentado al alcalde modelos aplicados en otras ciudades». También reclaman «que Xunta y Concello hagan un esfuerzo real para colaborar juntas en los problemas habitacionales».

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