El Vigo que se disfruta con el paladar

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Marta, con sus perros Lucca a la derecha de la imagen y George, a la izquierda, con su herramienta de trabajo, el ordenador.
Marta, con sus perros Lucca a la derecha de la imagen y George, a la izquierda, con su herramienta de trabajo, el ordenador. xoán carlos gil

El amor por la gastronomía y por la ciudad llevó a la autora del blog Travi en la Cocina, que recibe más de 15.000 visitas al mes, a descubrir para los internautas locales donde comer es un placer

18 may 2015 . Actualizado a las 11:09 h.

A Marta Valcarce le hubiera gustado estudiar Ciencias de la Información, pero por unas décimas no pudo acceder a la carrera universitaria y como mal menor se matriculó en la de Publicidad y Relaciones Públicas. «Soy una periodista frustrada», reconoce.

Pero no se desvió de ninguna de sus filias, que, sin orden alguno son: su ciudad, Vigo, la gastronomía y la escritura. Con estos ingredientes la entusiasta gourmet puso en marcha un blog, Travi en la Cocina, en el que podía volcar su querencia por las tres cosas. «Me puse en serio en el 2010. Antes tenía otro, algo más personal. Comer y cocinar me gustó siempre y escribía sobre recetas y cosas que yo preparaba en casa, pero un día vi publicada en un diario una lista de las 20 ciudades más feas de España y Vigo era la primera. Es verdad que la ciudad vende muy mal su imagen, pero me fastidió tanto que pensé publicar propuestas dar a conocer a la gente esa parte de Vigo que no está bien promocionada. Yo quería enseñar esa parte que a mí me interesa, la gastronómica», cuenta.

Tras varias evoluciones, el blog se convirtió en web y lo que hace ahora son sugerencias sobre establecimientos de hostelería (restaurantes, bares, cafeterías, terrazas, etcétera) a donde ir en Vigo y comarca. «Siempre hago propuestas, no críticas. Considero que quien me lee busca a dónde ir, no a donde no». Así, los lugares que no le convencen nunca sabrán los lectores si es que no los ha visitado o prefiere obviarlos. «No me considero profesional para eso. Soy una aficionada y una enamorada de mi ciudad que da a conocer sitios que a mí me convencen por alguna razón o que creo que a la gente le pueden interesar», explica. Y parece ser que acierta, porque mensualmente la siguen entre quince y veinte mil internautas, a los que hay que añadir los que lo hacen a través de las redes sociales.