La viuda de Morillo dona un retrato de su marido a Vigo

El militar lucía los títulos del Marquesado de La Puerta y el Condado de Cartagena por sus acciones en América


vigo / la voz

El 20 de abril de 1865, la corporación viguesa daba lectura de una carta firmada por la viuda de Pablo Morillo a través de la cual donaba un cuadro del Conde de Cartagena a la ciudad de Vigo. Decía María Josefa del Villar, la segunda esposa del militar zamorano, que era «sabedora del aprecio» con que Vigo «recuerda los servicios prestados» por su difunto esposo «en los combates sostenidos por los naturales de este país contra las huestes francesas que atacaron su independencia en el año de 1809». La condesa ofrecía «gustosa» al Ayuntamiento de Vigo «como una expresión de la gratitud que a ella y sus hijos ha inspirado la buena memoria que estos leales habitantes hacen del difunto expresado general».

«Enterada la corporación acordó se manifieste a la mencionada señora viuda e hijos del benemérito Conde de Cartagena el aprecio y respetuosa consideración con que este municipio admite el mencionado retrato, disponiendo se coloque en su salón de sesiones y lugar que corresponde al que ha sido uno de los esclarecidos caudillos, que en unión de otros ilustres patriotas, ha contribuido a realizar en la citada época los gloriosos hechos de armas...», se recoge en el acta municipal de la sesión ordinaria de aquel 20 de abril de 1865.

Aquella ocasión sirvió a los concejales vigueses para lamentarse de no contar con retratos de los otros «dignos hijos del país que en la misma época u otras contribuyeron heroicamente a la reconquista de esta plaza, acaudillando los valientes paisanos de estas comarcas». Acuerdan los miembros de la corporación que «si en algún día le fuera posible obtenerlos, se coloquen del mismo modo en el salón honrando su memoria para que en todo tiempo sean valerosamente acatadas las generosas acciones de su esforzado y noble patriotismo».

56 años después

La llegada de aquel retrato se producía 56 años después de la Reconquista y 28 años después de la muerte de Pablo Morillo y Morillo. Natural de Fuentesecas, en Zamora, aquel militar que hoy en día corona el monumento de los héroes de la Independencia, alcanzó los más altos cargos militares, partiendo del nivel más bajo de la Marina. «Señor: Don Pablo Morillo, Conde de Cartagena, Marqués de la Puerta, Teniente General de los Reales Exércitos, expone: Que tiene el honor de servir a V. M. 36 años, sin inclusión de los abonos de campaña, en los que 150 combates gloriosos y cuatro heridas, dos de ellas resultadas mortales por su intensidad, marcan su honrosa carrera, habiendo recibido en ella sus grados, desde la clase de subalterno en el campo de batalla. Como General en Jefe y como subalterno tiene la dicha de haber vencido a los enemigos, y jamás haber perdido alguna de cuantas acciones ha mandado en persona (sic)», describía su vida militar el propio Pablo Morillo.

Vizconde de Vigo

Tras su paso por el Vigo de 1809 y una vez vencidos los franceses, el militar fue enviado por Fernando VII a América para apaciguar los movimientos independentistas. Sus dotes militares y su gran crueldad frente al enemigo hicieron posible que venciese a Bolívar en varios frentes. La toma de Cartagena de Indias le valdría el título de Conde de Cartagena, mientras que la victoria en la batalla de La Puerta -conocida en Venezuela como la batalla del río Semen- le serviría para recibir el Marquesado de La Puerta. Estos títulos fueron concedidos en 1819 pero, debido a una norma hecha en tiempos de Felipe IV que antes de la creación de un marquesado o un condado había de preceder la condición de vizconde, el rey nombró a Morillo vizconde de Vigo, cargo que quedó «roto y cancelado» cuando entraron en vigor los dos siguientes.

El golpe de Estado de Riego provocó el regreso de Morillo a España, no sin antes firmar un armisticio con Bolívar. Los hechos militares devolvieron al general a Vigo, esta vez, en compañía de las tropas francesas absolutistas, que invadieron España para restituir el poder de Fernando VII. Dice la historia que el general evitó una masacre al contener las partidas absolutistas que esperaban para entrar en Vigo. Después llegó su distanciamiento con el rey y su exilio en Francia, de donde volvió tras la muerte de Fernando VII para ocupar la Capitanía General de Galicia. Falleció en 1837. Sus restos están en Madrid.

El cuadro está en el museo de Castrelos

El cuadro donado está en el Museo Municipal Quiñones de León, donde fue restaurado hace unos años. Se atribuye esta obra al pintor francés Horace Vernet, artista romántico nacido en el interior del Louvre, quien debió de pintar el lienzo a la vuelta de Pablo Morillo de su campaña en América.

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