El CHUO exporta un «vigilante» contra infecciones hospitalarias

Fina Ulloa
Fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

VIGO CIUDAD

La Fundación Tecnología y Salud incorporó como ejemplo de buenas prácticas un proyecto del hospital ourensano

19 feb 2015 . Actualizado a las 13:18 h.

En el año 2010 un equipo de profesionales de los servicios de Medicina Preventiva, Informática y Microbiología del CHUO, junto con la Universidad de Vigo, comenzaron a trabajar en un sistema que permitiera detectar con rapidez cualquier indicio de infección intrahospitalaria para evitar riesgos a los pacientes. Se desarrolló, mediante procesos de minería de datos e inteligencia artificial, una aplicación capaz de hacer la labor de vigilancia de forma rápida y efectiva, frente a los habituales procesos manuales de cotejo de datos que en ocasiones tardaban meses en fijar un foco de contagio, cuando ya podía haber personas que hubiesen sufrido las consecuencias de esa infección.

El sistema, que pasó con éxito su primera validación en septiembre del 2013 -y ha funcionado desde entonces en el CHUO, con control durante todo el año para certificar su buen funcionamiento-, obtuvo financiación del plan Feder y de la Consellería de Industria, por tratarse de un proyecto no solo innovador sino también revolucionario. De hecho no existe otro similar ni en España ni en Europa.

Ayer fue dado a conocer en Madrid, en la presentación del Plan de lucha contra las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, de la Fundación Tecnología y Salud. El proyecto del CHUO se incorporó a ese plan como ejemplo de buenas prácticas. En el acto, al que acudió la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, y también los representantes de otras comunidades autónomas como Cataluña, Madrid o País Vasco, participó Berta Uriel, la jefa del servicio de Medicina Preventiva del CHUO. «Nos gustaría que se aprovechase en otros hospitales españoles, y por supuesto en los de la red del Sergas, sobre todo porque realmente es efectivo y porque el trabajo y la inversión ya están hechos», señalaba la responsable ourensana.

Las infecciones nosocomiales, o intrahospitalarias, causan 3.000 muertes al año -más que los accidentes de tráfico- y suponen un coste para el sistema de 700 millones de euros. Son infecciones que se contraen en los hospitales y que no tienen nada que ver con la causa de ingreso del paciente ni estaban en proceso de incubación cuando llegó. Pueden ser causadas por bacterias o gérmenes a causa de una deficiente asepsia o esterilización, o por contacto con microorganismos que presentan una alta resistencia a los tratamientos antibióticos y se comportan de forma «oportunista» aprovechando la debilidad de un enfermo para propagarse por su organismo.

El sistema InnoCBR, que es como se bautizó el proyecto del CHUO, es una especie de policía anti-infección que actúa por la noche. Busca en distintas bases de datos, que analiza y relaciona con apuntes en informes médicos o de enfermería para detectar observaciones que pueden estar relacionadas. También recaba datos de la actividad quirúrgica y de registros de los propios pacientes, como puede ser una anotación de fiebre. Combinando todas estas fuentes genera alertas que los profesionales se encuentran a primera hora de la mañana y que les indican si hay pacientes con riesgo de contagio, o incluso sospechosos de patología contagiosa que sea necesario tratar, revisar o aislar para evitar la propagación «Es capaz incluso de marcar los riesgos por servicios, campo quirúrgico, incluso por facultativo, y hacer diagnósticos y propuestas para minimizarlos», señala Berta Uriel.

«Nos gustaría que se aprovechase, sobre todo porque el trabajo y la inversión ya están hechos»

Berta Uriel