«Si tengo que pagar 600 euros al mes tengo que cerrar, porque las cuentas no salen»

La Voz

VIGO CIUDAD

31 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Montserrat Freire fue una de las primeras empresarias que apostó por el Casco Vello alto y si las cosas no cambian, también va a ser la primera en cerrar su local, A Tenda do Avó, una tienda-café con productos ecológicos que abrió sus puertas en agosto del 2012, con una semana de diferencia de la galería del fotógrafo Javier Teniente. Los dos aventureros se plantaron en la calle Abeleira Menéndez cuando no había más que rescoldos de bares de alterne y edificios en obras. Pero le veían posibilidades. Además, el organismo responsable no paraba de manifestar que la cosa estaba hecha. En octubre de este año, por ejemplo, Bravo presentó una campaña de dinamización y promoción de los locales comerciales rehabilitados «para animar aos novos emprendedores a que formen parte activa da recuperación integral do barrio histórico apostando e emprazando a súa actividade empresarial no Casco Vello», decía.

En su caso, el plazo de bonificación del alquiler se agota, con lo que tendría que pasar a pagar el doble de lo que paga ahora. «Y si tengo que abonar 600 euros al mes tengo que cerrar, porque las cuentas no salen», segura. La comerciante indica que por ese precio puede conseguir un local en el centro de Vigo que no esté afectado por los problemas que tienen en el barrio, por el que sigue sin haber un tránsito fluido de peatones y donde, según cuenta, sigue teniendo grupos de prostitutas sentadas delante de su negocio. Freire explica, además, que los primeros en llegar, como es su caso, tuvieron que costearse ellos mismos el acondicionamiento de los locales, cosa que ahora no ocurre, y que el propio Consorcio sí aprobó modificaciones en su propia normativa para ofrecer rebajas de hasta 27.000 euros en el precio de las viviendas rehabilitadas que el organismo no conseguía vender. La empresaria explica que ha hablado con la responsable del Consorcio y con representantes del mismo para tratar de prorrogar las condiciones especiales y la respuesta ha sido negativa. «Ahora aguanto gracias a la clientela de la terraza, pero un invierno no creo que lo resista y si las cosas no cambian cerraré en septiembre», asegura.

La agencia de diseño Ideas de Percebe es el último negocio recién abierto en la zona. Se suma a los 14 establecimientos que se pusieron en marcha tras la rehabilitación de los locales a través del organismo. Además hay cinco más adjudicados en proceso de apertura y seis más en vistas.