Un recuerdo que no fue bien acogido por algunos


El 15 de septiembre de 1936, siete vigueses eran fusilados por otros vigueses por el simple hecho de cumplir con la ley. Setenta años después, la Asociación Viguesa pola Memoria Histórica do 36 inauguraba un pequeño monumento en las proximidades donde se produjo aquel crimen, en la carretera de Cabral hacia Puxeiros.

La obra fue realizada por Ricardo Arias Alén y es de una gran sencillez. Un enorme marco de granito encierra la lápida donde se recogen los nombres de las personas asesinadas aquel fatídico día de septiembre. Eugenio Arbones Castellanzuelo, Segundo Echegaray García, Abraham Muñoz Arconada, Luis Bilbatúa Zubeldía, Inocencio Taboada Montoto, Marcial Araújo Conde y Adolfo Morgade Pazos fueron los desdichados a los que les tocó bailar con la irracionalidad dominante en aquel momento.

El monumento sufrió el ataque de unos desconocidos dos días después de su inauguración. La prueba es que el monumento fue atacado tan sólo tres días después de su inauguración.

Es el segundo monumento levantado en Vigo en un lugar donde se produjeron asesinatos realizados por progolpistas en 1936.

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Un recuerdo que no fue bien acogido por algunos