El tránsito del ámbito profano al sagrado

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

TUI

La catedral de Tui y la iglesia de La Soledad en Vigo son ejemplos de espléndidos pórticos en la fachadas

17 may 2026 . Actualizado a las 02:24 h.

Un pórtico es el espacio de transición cubierto entre el exterior y el interior de un edificio. Esa zona de paso, que también recibe el nombre de atrio, puede ser limpia y sencilla o contar con elementos de distinto tipo que enriquezcan el lugar. En Galicia, el pórtico más famoso es el que da acceso a la catedral de Santiago; y es que este elemento está muy ligado a la arquitectura religiosa. De hecho, el pórtico es la zona de paso del mundo profano al espiritual. Hay quien va más allá y afirma que es como un purgatorio entre el caos de la vida real y el orden de los espacios sagrados.

En el sur de la provincia de Pontevedra, el pórtico más glorioso es el de la catedral de Tui. Fue levantado en el siglo XIII como un templete almenado que descarga en dos grandes pilares con arcos apuntados, claramente inspirados en la moda gótica del momento. Pero el gran valor artístico de este pórtico reside en sus esculturas, atribuidas a artistas franceses. De hecho, es el primer conjunto escultórico gótico de la península Ibérica dedicado a la Virgen María. Destacan las figuras de reyes y profetas, el tímpano con escenas de la Natividad y la Anunciación, y las esculturas de la Virgen y el ángel Gabriel. Una maravilla para observar con calma.

Y si la catedral de Tui posee el pórtico más espléndido de toda la provincia, en el ámbito espacial de Vigo ostenta ese honor el pórtico de la iglesia de la Soledad, situada en una de las laderas de O Castro. En realidad, todo el edificio es de una gran singularidad. Fue proyectado en 1957 por el arquitecto vigués Antonio Cominges siguiendo un estilo extemporáneo, porque imita a una iglesia neoclásica francesa que, a su vez, se inspiraba en los templos clásicos griegos. En este caso, Cominges optó por un pórtico tetrástilo, es decir, que luce cuatro columnas en la primera línea de la fachada. Son de orden jónico.

No fue la única iglesia realizada por Cominges en Vigo. A comienzos de la década de los cincuenta se ponía la primera piedra del templo dedicado a la Virgen del Carmen. También en este caso, el arquitecto vigués proyectó un pórtico de acceso. Es de gran tamaño y está rematado por una zona abalconada. No «se come» la fachada porque el conjunto está situado ante una gran pendiente que permite contemplar el edificio desde una zona mucho más baja. Fue coronado, ya en los años sesenta, por una escultura de la Virgen del Carmen realizada por Raúl Comesaña.

En 1997, Desiderio Pernas proyectaba la iglesia parroquial de Alcabre. Es una de sus obras menos representativas, ya que fija su mirada en estilos históricos, aunque reinterpretándolos. En ese planteamiento, Pernas coloca un gran pórtico de acceso al edificio principal, presidido por tres arcos de medio punto, pero muy elevados por unos pilares.

El edificio original de Santa Cristina de Lavadores era románico, pero a finales del siglo XIX fue remodelado. Durante esas obras, el arquitecto decidió empotrar en la fachada un atrio de tres arcos, rematado con un frontón semicircular partido —al modo barroco—, en el que se sitúa una imagen de Cristo realizada, posteriormente, por el escultor Camilo Nogueira.

Otro pórtico singular está en la iglesia de San Pedro de Angoares, en Ponteareas. La particularidad de este pórtico es que soporta una torre campanario de estilo neogótico. Presenta tres arcos apuntados que descansan sobre pilares. Esta parte fue construida a comienzos del siglo XX. Esta iglesia posee una gran variedad de esculturas medievales, tanto en los capiteles de sus pilares interiores como en los aleros exteriores. La solución de la torre neogótica apoyada en un pórtico arqueado también se encuentra en la iglesia de Santa Cristina de A Ramallosa, en Baiona. Esta construcción fue proyectada por el arquitecto vigués José Franco Montes a comienzos del siglo XX.

De esa misma época es la iglesia parroquial de Santiago de Vigo. Fue ideada por Manuel Felipe Quintana e inaugurada en 1907. Al igual que en los dos casos anteriores, el estilo dominante del templo es el neogótico. En este caso, son tres arcos apuntados los que dan acceso al pórtico de la iglesia. Sobre este elemento, en la parte interior del edificio, se sitúa el coro.

En A Guarda se encuentra la capilla de A Guía, que presenta un pórtico con un tejado a tres aguas que descansa sobre cuatro finas columnas. De unas dimensiones similares es la capilla de Santa Baia, en Guláns, Ponteareas. El pórtico, en este caso, se apoya en dos pilares y el tejado es a dos aguas. Sin salir de este municipio, en la próxima parroquia de Areas, se levanta la capilla de San Brais. Este elemento presenta incluso una pequeña espadaña. Con este mismo estilo se encuentra la capilla de A Virxe do Camiño, en O Freixo, Crecente.

La iglesia de San Mamede de Priegue fue construida entre los siglos XVI y XVIII, pero en el siglo XX se le añadió un pórtico que afea su fachada. Más armónico es el pórtico de la capilla de la Ascensión, en Entenza (Salceda de Caselas). En este caso, que también fue añadido en el siglo XX, el pórtico está integrado en la fachada, que está rematada por una espadaña.

Ya en el municipio de Salvaterra de Miño se sitúa la capilla de San Roque en Leirado, que presenta un enorme pórtico presidido por un gran arco apuntado rematado con una espadaña. En su interior aparecen dos petos de ánimas con las figuras de san Roque y san Antonio en azulejos policromados.

Aunque hay más ejemplos, cerramos este recorrido con la ermita de la Asunción en Pesqueiras, Salvaterra, un templo incrustado en una roca de grandes dimensiones.