Salvan del colapso el retablo barroco de Santiago de la catedral de Tui

Monica Torres
mónica torres TUI / LA VOZ

TUI

Retablo de Santiago de la catedral de Tui restaurado
Retablo de Santiago de la catedral de Tui restaurado Mónica Torres

La intervención frenó graves daños estructurales por humedad y termitas

14 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Santiago barroco que desde hace siglos acompaña el tránsito constante de visitantes y peregrinos en la catedral de Tui ha superado uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Una intervención decisiva ha permitido frenar daños estructurales severos y estabilizar la pieza. Los trabajos han sido desarrollados por la empresa Acanto Conservación y Restauración, encargada de una actuación que inicialmente iba a centrarse en la policromía, pero cuyo alcance tuvo que ampliarse ante la gravedad de las patologías detectadas. Humedades persistentes, deformaciones estructurales y un intenso ataque de termitas habían deteriorado gravemente el conjunto barroco fechado en 1696.

La obra, atribuida al escultor tudense José Domínguez Bugarín, sustituyó al retablo original de 1601, del que todavía se conservaban elementos reutilizados. Antes de la intervención, las restauradoras identificaron hundimientos en las calles laterales, deformaciones visibles y pérdida de resistencia en distintas zonas del armazón interno. «Presentaba importantes daños estructurales y hundimiento en las calles laterales por la humedad y las termitas», explican Almudena Salgado y Carmen Arias. La situación resultaba especialmente preocupante en uno de los laterales, donde, según detallan, «había riesgo de desplome».

Una de las fases más delicadas se centró en el saneamiento del reverso del retablo, donde emergió una situación inesperada. «Al ir a sanear el reverso nos topamos y sacamos quince capachos de escombros, tierra, piedras y restos de otras intervenciones», relatan. Esa acumulación actuaba como una esponja de humedad y, al mismo tiempo, como «un caldo de cultivo para las termitas». El estudio estratigráfico exigió un análisis minucioso. «En un mes hicimos casi doscientas catas en el retablo para ver el estado de la policromía original». El examen confirmó la presencia de restos barrocos, aunque irrecuperables en buena parte. «Había indicios de policromía barroca como la de los órganos, pero no se podía recuperar». La intervención optó por limpiar y fijar el repinte documentado de 1911.

No todas las pérdidas pudieron revertirse. «Fue una pena especialmente con la tabla de Santiago», lamentan las técnicas. Sí lograron estabilizarse las imágenes de San Juan Bautista y San Francisco Javier. La actuación permitió además consolidar ensamblajes internos y devolver legibilidad al conjunto.

Las complicaciones estructurales alteraron el calendario previsto. «La intervención estaba enfocada en recuperar la policromía, pero el trabajo de carpintería fue muy superior. Lo que iba a durar cuatro meses se prolongó hasta seis». El proceso obligó además a ejecutar buena parte de los trabajos en altura, mediante la instalación de andamios y actuaciones delicadas sobre elementos estructurales debilitados.

Concluida la actuación sobre el Santiago barroco, la preocupación se desplaza ahora hacia el retablo de San Pedro. «Corre riesgo de desplome porque ya han cedido las calles laterales y presenta un vencimiento importante en la estructura», advierte Almudena Salgado.

Retablo de San Pedro de la catedral de Tui afectado por termitas y humedades
Retablo de San Pedro de la catedral de Tui afectado por termitas y humedades Mónica Torres

El deán, José Diéguez Dieppa, enmarca la restauración dentro del esfuerzo sostenido por conservar el patrimonio catedralicio. Parte de las actuaciones recientes del cabildo se financiaron a través de la denominada tasa turística, que ya permitió acometer mejoras como la renovación eléctrica o la limpieza del órgano y ahora la del retablo de Santiago. La actuación sobre San Pedro requerirá, reconoce, respaldo económico externo.