El CSIF exige la paralización inmediata de la atención presencial en la Agencia tributaria de Tui por los altos niveles de radón
TUI
El sindicato denuncia que los valores detectados «representan un riesgo grave para la salud de los trabajadores»
29 sep 2025 . Actualizado a las 22:09 h.El gas radón no se puede ver ni oler. Sube directamente desde la tierra por la descomposición del uranio presente en el suelo y tiende a acumularse en lugares cerrados y mal ventilados. Es radiactivo y, en concentraciones altas, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Es la segunda causa de esta enfermedad después del tabaco, la primera para los no fumadores. La amenaza de exposición al radón es la razón por la que Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha solicitado este lunes la suspensión inmediata de la actividad en el edificio de la Agencia Tributaria en Tui, tras confirmarse niveles de radón «extremadamente altos».
CSIF advierte de que los valores detectados representan un riesgo grave para la salud de los trabajadores, por lo que exige la interrupción de las actividades presenciales de los trabajadores en el edificio hasta que se adopten las medidas necesarias para garantizar su seguridad y reducir la exposición a este gas radiactivo.
CSIF denuncia que la situación en Tui pone de manifiesto el incumplimiento de las recomendaciones sobre seguridad en este tipo de instalaciones, a pesar de las reiteradas advertencias desde esta Central Sindical. «Los niveles ahora confirmados superan ampliamente los límites legales y representan un riesgo grave para la salud de los trabajadores, incluyendo la posibilidad de desarrollar cáncer de pulmón tras una exposición prolongada», insisten. Desde el 20 de junio de 2024, la normativa obliga a las instituciones públicas a medir los niveles de radón en centros de trabajo situados en plantas bajas o bajo rasante de municipios prioritarios, según la instrucción IS-47 del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El límite recomendado en España es de 300 becquerelios por metro cúbico (unidad de medida de la radiación), aunque la OMS aconseja intervenir ante valores superiores a 100.
El sindicato también exige la adopción inmediata de medidas de mitigación, que incluyen mejorar la ventilación, sellar grietas y agujeros en paredes y suelos, instalar sistemas de extracción de aire y construir barreras físicas para impedir la entrada del gas. Además, advierten de la responsabilidad legal de los responsables de las instalaciones en caso de daños a la salud de los trabajadores, incluyendo posibles sanciones económicas y penas de prisión por incumplimiento de la normativa de seguridad y salud laboral.