Experiencia piloto en Tomiño para ahorrar agua al cultivar kiwis con un riego hidropónico

Suministros Río Verde exhibirá en la Mostra de Cultivos do Baixo Miño su sistema para calcular el goteo con algoritmos


VIGO / LA VOZ

Los cultivos hidropónicos han revolucionado la agricultura, sobre todo en zonas áridas o donde falta espacio, porque su red controlada por ordenador de surtidores dosifica el uso de agua y fertilizantes. Se maximiza la producción con el mínimo coste y el máximo ahorro. En Tomiño, una empresa está haciendo una experiencia piloto usando estas técnicas para ahorrar hasta un 70 % de agua en el cultivo de los kiwis. Unos algoritmos calculan la fórmula perfecta para suministrar la dosis adecuada de nutrientes que requiere cada frutal.

El proyecto durará entre tres y cinco años porque el kiwi es una planta plurianual de porte leñoso, de forma que se detecten posibles problemas graves y evaluar si este tipo de producción se puede expandir a mayor escala. Sería la primera vez que el cultivo hidropónico se adaptaría a plantaciones de kiwi, según el Concello de Tomiño.

La experiencia ha sido puesta en marcha por Suministros & Instalaciones Río Verde, que tiene un vivero de plantas en Cancela, en Páramos, en Tui. La nueva fórmula de cultivo minimalista será presentada en la edición 16 de la Mostra de Cultivos do Baixo Miño, en Goián, entre los días 15 y 17. Lo hará en espacio acuBam, que ya va por su cuarto año. Los eventos buscan promover las agro-innovaciones.

Los cultivos hidropónicos tienen mucho éxito en el Mediterráneo, ya que lo emplean entre el 15 y el 20 % de la producción pero la diferencia entre un kiwi y una lechuga es que, la producción del segundo, dura ocho o diez años. Todo apunta a que el futuro de las plantas pasa por la hidroponía, según dice el coordinador del proyecto, Vicente Villar.

Será Tomiño la que acoja la primera planta del método Hydrop-Tree, desarrollado por Vivisa, y que pretende hacer cultivos más ecológicos mediante el ahorro de un 70 % del agua para regar a la vez que los frutos ganarán en calidad. También serán cultivos menos contaminantes porque los fertilizantes irán disueltos en el agua de riego sin llegar a tocar la tierra.

Una de las claves consiste en hacer recircular permanentemente el agua, la cual se sanea mediante la ozonización y se recalibra para nuevos riegos. Así se ahorra un 70 % de agua, un bien escaso en muchas zonas o incluso en épocas de sequía.

La renovación cíclica del agua se rige mediante algoritmos, una especie de receta matemática que contribuye a que la producción siga siempre en marcha. La novedad es que la planta dura años y debe adaptarse a sobrevivir con el sistema del goteo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Experiencia piloto en Tomiño para ahorrar agua al cultivar kiwis con un riego hidropónico