Una empresa de licores del Miño gana en los tribunales al gigante Louis Vuitton y mantiene su logotipo
SALVATERRA DE MIÑO
La pareja portuguesa detrás de Licores do Vale, en el municipio de Monçao, limítrofe con Salvaterra, vio frenado su pequeño proyecto artesanal hace un años tras la denuncia de la multinacional francesa por supuestas similitudes entre ambos emblemas
13 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No imaginaban que un pequeño proyecto de licores artesanales nacido entre los montes de Monçao, a pocos kilómetros de Salvaterra do Miño, acabaría enfrentándolos a una de las marcas de lujo más poderosas del planeta. André Ferreira y Tânia Afonso apenas estaban comenzando a vender sus productos cuando Louis Vuitton decidió recurrir el logotipo de su empresa por supuestas similitudes con su histórico emblema. Más de un año después, y según adelantó Jornal de Notícias, la pequeña marca portuguesa podrá mantener finalmente el símbolo con el que identificaba sus botellas, mieles, compotas y galletas artesanales.
La disputa por las letras «L» y «V» trascendió el pasado junio, cuando la multinacional francesa recurrió ante el Tribunal de Propiedad Intelectual el registro de «LV-Licores do Vale», inicialmente aceptado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial de Portugal. Louis Vuitton sostenía que el logotipo reproducía de forma similar su emblema y hablaba incluso de «aprovechamiento parasitario del prestigio de una marca ajena» y de una «reproducción casi total» en el plano «verbal, fonético y conceptual».
La firma gala defendía además que existía afinidad entre ambos productos pese a tratarse de sectores completamente distintos. Según el recurso citado por el diario portugués, la marca de lujo alegaba que su actividad no se limitaba únicamente a la moda y estaba también vinculada a perfumes, bebidas, joyería o accesorios, por lo que consideraba que la pequeña empresa portuguesa podía beneficiarse indirectamente del prestigio asociado a las siglas LV.
El proceso acabó golpeando de lleno a la joven pareja portuguesa. Sin saber cuál sería el desenlace judicial, llegaron a paralizar temporalmente parte de la actividad del pequeño negocio cuando apenas comenzaba a abrirse camino en ferias agrícolas y mercados locales del norte de Portugal.
Pero la historia terminó yéndose mucho más allá de un conflicto de marcas. El caso se viralizó rápidamente en Portugal y convirtió a la pequeña empresa de Monçao en una inesperada protagonista mediática. Redes sociales, festivales y numerosos usuarios salieron públicamente en defensa de la pareja frente al gigante francés del lujo.
André Ferreira y Tânia Afonso celebraron el desenlace el pasado 4 de mayo en redes sociales. «Los últimos meses fueron intensos. Hubo desafíos, dudas y días difíciles… pero también esperanza», escribieron antes de explicar el origen del símbolo que acabó llevándolos a juicio: la «L» hace referencia a «licores» y la «V» a «vale», mientras que el emblema invertido representa las montañas donde nació el proyecto artesanal.