La silla de Salceda en la que se sentó la reina Urraca para observar una batalla
SALVATERRA DE MIÑO
El alto de Espicho do Faro acogió la comitiva de la regente cuando huía de una batalla
21 dic 2025 . Actualizado a las 09:29 h.La reina Urraca es una de las figuras más relevantes de la historia medieval en Galicia. Se proclamó Gallecie Imperatrix, «La emperatriz de toda Galicia», tras la muerte de su esposo, Raimundo de Borgoña, en el 1.107. Su reinado estuvo marcado por varias guerras civiles en la que el condado de Terra de Turonio, que comprendía la ría de Vigo, A Louriña, O Condado u O Baixo Miño, tuvo una especial relevancia. Las tropas de Urraca se enfrentaron en el sur de la provincia a las de su hermana Teresa, madre del primer rey de Portugal. Su paso por la comarca quedó grabada en la historia y en la memoria oral de unos vecinos que no la han olvidado a través de varias leyendas. Urraca es la protagonista de historias en Tui, en Salvaterra, en Ponteareas y, también, en Salceda de Caselas.
«Aquí, no alto de Espicho do Faro, temos a Silla da Raíña», explica Marcos Besada, que fue alcalde de Salceda y es experto en la historia del municipio y su comarca. Los vecinos contaban que en lo alto de una roca partida en dos se había sentado la reina para observar una batalla. Decían que la reina y su séquito estaban presenciando una refriega que no pintaba bien. Se retiraron por el camino real, que pasaba muy cerca del alto de Espicho do Faro, y decidieron subir hasta esa gran piedra para observar el desenlace de la batalla. «Isto contoumo a min o señor Albino Fernández, que era zapateiro en Entenza (Salceda), cando eu era neno», explica Besada. En aquella ocasión no le dio mucha importancia, pero, varios años más tarde, «estaba vendimando e un home de Paramos (Tui) contoume a mesma historia». Además, recuerda que la figura de Urraca en la zona se asocia a la de reina protectora de tesoros y que la regente, que salió victoriosa en la contienda, fue cercada en el castillo de Sobroso en el 1117.
La elección de Urraca no fue casual, el alto de Espicho do Faro es el lugar perfecto para otear toda la comarca. Desde la Silla da Raíña se divisaba todo el curso bajo del río Miño en el lado portugués y gallego, el monte de Santa Trega y los valles de A Louriña y O Condado. No es casualidad tampoco que el lugar albergará un castro y que esconda muchas leyendas más. Bajo la piedra en la que se sentó Urraca, está también la Cadeira do Rei Mouro. Este asiento natural se relaciona directamente con estos personajes mitológicos de la tradición oral gallega. Los mouros se asociaba con antiguos constructores y guardianes de viejos tesoros. Hay varias historias en la comarca que se asocian a estos personajes.
Marcos Besada es, ahora, un guardián más de unas historias que cada vez recuerdan menos personas. También la figura de Urraca, que sobrevivió en la tradición oral por más de 900 años, se está diluyendo con la ruptura de la transmisión generacional. Besada también destaca que la reina se asocia con varios túneles de leyenda en todo lo que fue la Terra de Turonio. El historiador Suso Vila recordaba en esta sección una historia que decía que la reina había construido una vía subterránea bajo el Miño que unía Tui con Portugal. También tenía relación con aquellos años de Guerra Civil.