El investigado por un homicidio en Redondela pide la libertad y alega legítima defensa y problemas de salud graves

E. V. PITA VIGO / LA VOZ

REDONDELA

Imagen del lugar de los hechos
Imagen del lugar de los hechos Mónica Torres

La vista se ha celebrado este miércoles en la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, y la Fiscalía y tres acusaciones particulares se opusieron a la excarcelación del supuesto homicida de «Minino»

09 abr 2026 . Actualizado a las 00:44 h.

El hombre investigado por haber matado a cuchilladas a un viejo conocido en Redondela en el 2025 ha solicitado la libertad condicional, tras pasar más de 14 meses ingresado en prisión provisional como supuesto autor de un delito de homicidio y una tentativa por lesiones a la pareja del finado. La vista de puesta en libertad se ha celebrado este miércoles en la  quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo. El implicado alega que es inocente porque actuó en legítima defensa. Añade que necesita salir de prisión porque padece problemas de salud graves y tiene arraigo familiar en la comarca, por lo que no hay riesgo de fuga. El implicado sostiene que las cosas no son lo que parecen, que no se ha dicho toda la verdad e intenta probar que el fallecido y su pareja, que resultó herida, se pusieron de acuerdo por teléfono para acudir al encuentro del ahora investigado, intentaron agredirlo y él se defendió.

La Fiscalía y tres acusaciones particulares, que representan a la víctima lesionada y a los padres del fallecido, se opusieron a la puesta en libertad del investigado. Temen que el implicado aprovecharía la ocasión para fugarse debido a la elevada pena a la que se enfrenta o borraría pruebas.

El homicidio se produjo durante una reyerta en el exterior de un bar en la calle General Rubín, cerca del Scalextric de la villa de Redondela, a las dos menos cuarto de la madrugada del 31 de enero del 2025. El envite se saldó con un muerto a puñaladas y su novia, herida. Murió acuchillado el marinero José Augusto G.C, Minino, de 43 años, y su pareja, de 42, resultó gravemente herida cuando quiso mediar. El presunto agresor, Roberto Carlos G., pescador de 48 años, fue detenido en su domicilio. Al parecer, el supuesto homicida y la víctima habían mantenido antes una riña por un perro por teléfono y tenían rencillas previas por asuntos de la pesca. La mujer lesionada ya ha sido dado de alta sanitaria.

La pregunta que se hace la defensa es por qué había acudido la mujer a la escena del crimen, ya que no encuentra una explicación lógica a su presencia. Sostiene que el volcado de las conversaciones entre las dos víctimas, previas a la reyerta, ayudaría a esclarecer ese misterio y, en su opinión, reforzaría la versión del acusado, que asegura que repelió un ataque de ambos en defensa propia.

 Recientemente, la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, sí autorizó el análisis de los teléfonos en un auto del 22 de enero del 2026. La sala argumenta que los interlocutores son las víctimas de los hechos y con anterioridad constan conversaciones entre el difunto y el supuesto homicida. Podría tener interés para la defensa el contenido de las conversaciones entre las víctimas antes de los hechos, y aclarar la presencia de la mujer en el lugar. La Audiencia considera que el análisis de los móviles es el medio «menos invasivo», es «proporcional» y que la propia superviviente no se opone ni tiene ningún inconveniente porque no supone una intromisión en su privacidad.