La Guardia Civil investiga a dos personas por el gran incendio que arrasó 750 hectáreas en Ponteareas, Mos y Pazos de Borbén

La Voz PONTEAREAS

PONTEAREAS

Unos trabajos forestales con un tractor podrían ser el origen del fuego que calcinó 750 hectáreas en abril en Ponteareas, Pazos y Mos
Unos trabajos forestales con un tractor podrían ser el origen del fuego que calcinó 750 hectáreas en abril en Ponteareas, Pazos y Mos Guardia Civil

Las diligencias apuntan a una posible imprudencia durante unos trabajos forestales con un tractor en la zona en la que se originó el fuego

14 may 2026 . Actualizado a las 00:59 h.

El mayor incendio registrado hasta ahora este año en Galicia parece haberse originado durante unos trabajos forestales en la Serra do Galleiro. La principal hipótesis que maneja la investigación es que el fuego declarado el pasado 6 de abril en Ponteareas, y que terminó arrasando 750 hectáreas entre Ponteareas, Mos y Pazos de Borbén, estuviese relacionado con una posible negligencia.

La Guardia Civil confirmó a La Voz la existencia de dos personas investigadas como presuntas autoras de un delito de incendio forestal por imprudencia grave. Ambas estaban realizando trabajos forestales con un tractor en la zona en la que se desató el fuego el lunes 6 de abril a las 14.47 horas, en el lugar de Mouro, en la parroquia de Padróns. La Guardia Civil atribuye la posible negligencia tanto al propietario del tractor como al trabajador que lo manejaba, ya que ambos se encontraban en el lugar cuando se originó el incendio. Los investigados son dos hombres de 49 y 32 años, vecinos de Bueu y Fornelos de Montes, respectivamente

Lo que comenzó como un foco aparentemente localizado acabó transformándose en cuestión de horas en un incendio de enorme magnitud. Las altas temperaturas y el fuerte viento registrado aquella tarde favorecieron un avance extremadamente rápido de las llamas por la Serra do Galleiro, manteniendo durante horas en jaque a vecinos de distintos núcleos próximos al monte. La gran columna de humo generada por el fuego llegó a ser visible desde numerosos puntos del área metropolitana de Vigo y el avance de las llamas obligó incluso a desalojar por precaución a una persona con movilidad reducida en el lugar de Mouro.

La situación se complicó especialmente durante la tarde, hasta el punto de que la Xunta tuvo que activar la Situación 2 de emergencia por la proximidad del incendio a viviendas del núcleo de O Galleiro, en la parroquia de Nespereira, en Pazos de Borbén. Ese nivel de alerta pudo desactivarse antes de la medianoche del mismo día tras estabilizarse parcialmente el perímetro del fuego. Aunque finalmente no hubo daños personales ni casas afectadas, el incendio generó una enorme preocupación por la rapidez con la que avanzaban las llamas y por el riesgo de que alcanzasen zonas habitadas.

El fuego no pudo darse por extinguido hasta la tarde del día siguiente. Según el balance oficial difundido entonces por la Consellería do Medio Rural, las llamas arrasaron finalmente 750 hectáreas, de las que unas 550 correspondían a superficie arbolada y otras 200 a monte raso.

Desde el mismo día del incendio comenzó además a circular la posibilidad de que el origen estuviese relacionado con un vehículo agrícola. Incluso llegó a trascender la hipótesis de que el tractor se hubiese incendiado en el mismo punto en el que después se desató el fuego, si bien este extremo no ha sido confirmado ni desmentido oficialmente por la Guardia Civil.

Las diligencias abiertas apuntan en cualquier caso a un posible episodio accidental y no a una acción intencionada. Durante las labores de extinción fue necesario movilizar un amplio operativo integrado por numerosos medios terrestres y aéreos. Según los datos facilitados por Medio Rural, participaron seis técnicos, dieciocho agentes, veintiséis brigadas, dieciséis motobombas, dos palas mecánicas, una unidad técnica de apoyo, cinco helicópteros y seis aviones.

Los chubascos registrados durante la jornada del martes ayudaron además a contener el perímetro y facilitaron el trabajo de los equipos desplazados a una zona especialmente complicada por la orografía y por la extensión del frente de llamas.