El abuelo de Galicia tiene 106 años, práctica cálculo y dice estar «enamorado de la vida»

Monica López Torres
mónica torres PONTEAREAS / LA VOZ

PONTEAREAS

«Yo estoy por aquí andando, con permiso del enterrador porque, por norma, ya no debería dar la murga», bromea el vigués

28 jun 2013 . Actualizado a las 21:00 h.

Antonio Arenosa Rodríguez es un ser extraordinario. Su edad lo convierte en el varón gallego más veterano, pero lo realmente prodigioso de este vigués, afincado en Ponteareas, es lo que no aparece en el carné de identidad. Un documento en el que hay un fallo porque su padre se demoró en registrar su nacimiento 6 días. «Tengo 106 años y medio rebasados porque nací el 20 de noviembre de 1906, fui el mayor de siete hermanos y el único vivo», explicaba ayer en la residencia Santa Ana de Ponteareas.

El supuesto abuelo de Galicia tiene poco de mayor. «Según el médico, mi cabeza está en la plenitud; de cabeza soy intemporal y no tengo tratamiento alguno por enfermedad», confirma. Cualquiera enmudece en cuanto abre la boca. «Sí, alguna vez me han dicho que soy un buen orador, pero no sé», confiesa, humilde, sentado en el jardín. No quiere reconocerlo, pero es un conversador y un conquistador consumado.

De humor, sublime. «Yo estoy por aquí andando, con permiso del enterrador porque, por norma, ya no debería dar la murga», bromea. Su prioridad es poner en valor al personal del centro en el que vive desde hace casi 27 años, demostrando además su don para las matemáticas. «Estoy seguro de que si llego a estar en cualquier otro sitio que no fuera este, no estaría vivo. El centro abrió el 29 de mayo de 1986 y yo entré el jueves 27 de octubre del mismo año», dice sin mucho pensar. «Me cuidan con el más respetuoso de los cariños y con el cariño más respetuoso», afirma mientras presenta a Flor de Cristiñade, que así llama a María, una empleada del centro.