Oia revisará el vallado del monte para alejar al ganado tras el siniestro del bus

El caballo involucrado no era salvaje, pero el Concello supervisará la zona


oia / la voz

La tragedia que se rozó en el accidente de autobús que se produjo el martes en Oia es un punto de inflexión para revisar el estado de un vial especialmente afectado por la irrupción de animales en la calzada. La alcaldesa Cristina Correa confirma que, aunque en este caso fue un caballo domesticado de una vecino el que invadió la carretera, el gobierno local revisará los sistemas que hace una década se instalaron en la zona de Mougás para acabar con una sangría histórica de siniestros de tráfico. De nuevo será una actuación «consensuada y en colaboración» con los comuneros «ya que ellos son quienes mejor conocen sus montes y la cabaña de caballos salvajes, única en el mundo y fuertemente vinculada a la identidad de Oia». Fue su antecesor, Alejandro Rodríguez, el que importó e introdujo en el montes oiense los pasos canadienses, consiguiendo blindarlos, con un vallado perimetral, con las asociaciones de vecinos y los comuneros.

Esta intervención frenó en seco la sucesión de graves siniestros que se registraban en la misma zona en la que el martes se produjo el del autobús de trabajadores de PSA. Desde entonces casi no ha habido siniestros de gravedad que hayan tenido que ver con la irrupción en la carretera de ganado mostrenco. «Ahora los animales potencialmente más peligrosos para la seguridad vial de la zona son, como en otros sitios, los jabalíes», apunta la alcaldesa confirmado una proliferación de cerdos salvajes que cada vez se acercan más a zonas habitadas y sobre la que ya han advertido otros municipios.

El atestado de Tráfico será el que determine las circunstancias exactas del siniestro y si hay que dirimir responsabilidades más allá de la evidente fatalidad. El conductor, que también resultó lesionado y hacía uso del cinturón de seguridad, dio negativo en la prueba de alcoholemia. La investigación estudiará todas las variables, incluyendo el estado de la vía que, en principio, tampoco influyó. Tres de las 22 víctimas siguen hospitalizadas.

Atropello en Baiona y fuga durante 20 kilómetros con la luna rota

A ocho kilómetros de donde se produjo el siniestro del autobús, interceptó ayer la Guardia Civil a un conductor implicado en el atropello que se produjo en Baiona sobre las cuatro de la tarde. El conductor del coche accidentado continuó la marcha por la PO-552 tras atropellar a un joven de Madrid en el paso de peatones con la mayor siniestralidad de la comarca miñorana, que es el del Parque de la Palma. Hace tan solo un mes que se produjo en este punto el último atropello y la cifra de víctimas por el mismo motivo roza la decena en los últimos años.

La Policía Local de Baiona actuó ayer en este último atropello, con la Guardia Civil y, al dar la alerta de la presunta fuga del conductor, una patrulla lo interceptó en Oia. Lo localizó a 20 kilómetros del paso de peatones en el que se produjo el atropello y, hasta allí circuló con la luna del vehículo dañada por el impacto. Se le investiga por un posible delito de omisión del deber del socorro. La víctima, herido leve, fue atendido en A Xunqueira.

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