La Escuela de Restauración hará una réplica de los grabados de barcos de Oia

Monica López Torres
mónica torres OIA / LA VOZ

OIA

Oscar Vázquez

El molde favorecerá el acceso al petroglifo dos Cebros, único en Europa

20 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia hará una réplica del yacimiento de Auga dos Cebros, de Oia, el único de Europa que contiene tres barcos mediterráneos con los que los primeros pobladores de la zona dejaron constancia de la existencia de las relaciones comerciales con el sur del continente hace 4.000 años. El profesor Álvaro Arizaga Castro confirmó ayer el compromiso de la escuela tras realizar una vista a este conjunto con los también docentes del centro, José Antonio Quinteiro, Ángela López y Fernando Carrera, acompañados por miembros de la comunidad de monte de Pedornes, propietaria de los terrenos, y Costa dos Castro, promotora de las campañas de crowdfunding con las que se realizaron varias intervenciones patrimoniales.

Este conjunto con representaciones de barco, «extraordinario por la relevancia histórica des los motivos que sugieren la existencia de navegaciones antiguas e incluso prehistóricas, presentan múltiples riesgos de conservación, de distintos tipos. La colaboración entre estas instituciones permite poner en marcha un proyecto arqueológico, autorizado por la Dirección Xeral de Patrimonio para su limpieza, documentación, minimización de riesgos y presentación al público, explican desde la Escola de Restauración, que valora especialmente la labor de la comunidad de montes a favor de la conservación del patrimonio cultural. Además, se elaborará un molde de alguno de los motivos principales. Se trata de una técnica muy específica para la que se requiere de la maestría necesaria para no provocar ningún daño en la piedra. «A principios del siglo XX se hacían muchos moldes de escayola, pero eran dañinos así que se dejaron de hacer y ahora solo se dejan en manos de personas especializadas como José Antonio Quinteiro», apunta Álvaro Arizaga. Quinteiro, que acompañó la visita de centro a Oia, es el artífice del molde que se hizo en el petroglifo de Fonte da Anella de Lalín, donde también creó el del tímpano de Palmou. Será él quien asuma este encargo que, de antemano, es un encargo más ambicioso por una cuestión de tamaño. «El molde del de Lalín se hizo en barro pero aquí habrá que definir aún el material a emplear y la Xunta también tendrá que decidir por lo que puede ser resina, látex o silicona».

Este molde y su correspondiente réplica tiene una doble finalidad. La más evidente es la posibilidad de contar con una representación fidedigna de este petroglifo que, según insiste Arizaga, «es, sin duda la embarcación prehistórica grabada en piedra más importante del arte rupestre de Galicia». La pretensión final de los moldes, indica, «es acercar los petroglifos a todos los públicos, colocándolos en ubicaciones accesibles para todos». «En este caso podría situarse en el monasterio de Oia para darlo a conocer esta obra sin tener que ir hasta la parroquia de Pedornes», apunta.