Manolo do Rosal, trompetista solista de la Sinfónica de Amberes

Monica López Torres
mónica torres O ROSAL / LA VOZ

O ROSAL

«Conseguí el sueño de mi vida», reconoce el joven músico

28 ago 2021 . Actualizado a las 01:28 h.

El nuevo trompetista solista de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Amberes es el joven rosaleiro Manuel Fernández Álvarez. Hace justo una semana, conquistó en Bélgica la plaza por la que competían otros 26 músicos de toda Europa y en unos días se integrará en la sinfónica de Flandes, con sede en el Teatro Reina Isabel de Amberes.

«He conseguido el sueño de mi vida, pero aún empiezo ahora a asumirlo», confiesa este joven de 26 años para quien la Agrupación Musical de O Rosal es su casa y al que le gusta que le llamen Manolo do Rosal, «que es como me conocen todos en este mundillo».

Su abuelo Manuel fue uno de sus fundadores de la banda local y tanto su madre como su tía, Nieves y Rocío Álvarez, tocan la flauta y el saxofón, respectivamente, en esta agrupación en la que el joven se inició musicalmente y en la que también participan sus hermanos Rubén (tuba) y Ana María (flauta). Su vida ha estado ligada a la música desde que nació. Asegura que poco más tardó en descubrir su vocación. «La primera vez que toqué una trompeta tenía 5 años. Era la de mi primo Andrés de Budiño y en cuanto cogí aquel hierro, sentí que me divertía», recuerda. Los veintiún años siguientes, hasta cosechar «el sueño de mi vida», fueron de continuo estudio y formación. Especialmente este verano, cuando se encerró para preparar la audición.

«Ya me había presentado hace dos años, pero la plaza quedó desierta. La volvieron a convocar y mantuve casi un encierro absoluto para prepararme», indica. Las pruebas se dividen en tres rondas y la de este año tuvo la excepcionalidad de que la primera fue por vídeo, por motivos sanitarios. En la primera ronda interpretaban el concierto para trompeta en mi bemol. Solo 3 de los 27 candidatos pasaron esta fase y el 19 de agosto se vieron en Bélgica para las otras dos rondas. Fernández fue el que superó la segunda, en la que interpretaron el concierto para trompeta de Henri Tomasi convirtiéndose en el único postulante para la tercera y última prueba. Esa audición, el mismo día, convirtió a Manolo do Rosal en el trompeta solista de la Orquesta Sinfónica de Amberes.