Una pareja de O Rosal convive en su casa con 11 flamencos y otras 200 aves

Mónica Torres / M.Moralejo (fotos y vídeos) O ROSAL / LA VOZ

O ROSAL

M.Moralejo

Tienen «pasión» por los animales y colaboran en un plan de conservación

27 jun 2021 . Actualizado a las 01:15 h.

En el valle de O Rosal, el vergel en el que todo se da, también hay singulares paisajes a modo de oasis en los que conviven más de doscientos habitantes con pico. Es la propiedad de José Carlos Fernández y Rosa Liria Lorenzo, donde, alrededor de una charca, disfruta tranquilamente un grupo de flamencos. Ambos reconocen su «pasión» por los animales, pero advierten que esas esbeltas aves de larguísimas patas y cuello que tiñen de rosa el paisaje «no son mascotas». Rechazan de lleno esta definición «porque estas aves pertenecen a un grupo de un proyecto de cría y conservación de un amigo de Jerez de la Frontera, y la idea es tenerlos y reproducirlos para poder contar con un reservorio en cautividad», advierten.

Tras un rato en la finca y comprobar la asombrosa sintonía con la que interactúan, el matrimonio acepta la acepción de animales de compañía, aunque con reticencias, hastiados de quienes reniegan de la programas de la cría en cautividad que ellos ven como «una herramienta necesaria para la conservación de especies amenazadas». «Hay quienes hablan de maltrato, pero no se dan cuenta de que muchas especies se han salvado así de la extinción. Si alguien tiene alguna duda que venda y vea, porque le damos todo lo que se merecen y, si estuvieran mal, no se reproducirían», insiste José Carlos Fernández.

Relación de compañía o de convivencia, lo cierto es que Rosa Liria, encargada de la alimentación de los polluelos, les da de comer cada tres horas con jeringuilla. Desde las ocho de la mañana hasta medianoche. «Son aves que enamoran», indica José Carlos, que asegura que la dedicación les compensa.